El Tribunal Supremo Electoral de Bolivia descartó de manera categórica la existencia de una crisis interna y, además, negó cualquier modificación en su estructura de liderazgo, tras la difusión de versiones sobre supuestos cambios en la Sala Plena. Carlos Ortiz, vocal del órgano electoral, explicó que la institución continúa desarrollando sus tareas administrativas con total normalidad. Asimismo, señaló que se mantiene la evaluación constante de los procesos electorales recientes, con el fin de fortalecer la gestión institucional y garantizar la transparencia. Ortiz explicó que el TSE continúa desarrollando sus tareas administrativas, además de la evaluación de los procesos electorales recientes.
También destacó las reuniones sostenidas con tribunales electorales departamentales para avanzar en reformas a la Ley 026 y fortalecer el padrón biométrico nacional. El vocal recalcó que no existe división interna ni movimientos orientados a modificar la estructura de la Sala Plena; y subrayó que la institución mantiene coordinación permanente en temas técnicos y organizativos. Según esa versión, Ortiz rechazó la iniciativa y recordó que la presidencia del TSE tiene un mandato de dos años que debe respetarse conforme a la normativa vigente. Ávila asumió la presidencia el 22 de diciembre de 2025, tras su ratificación como vocal dentro del ente electoral.
Su designación se dio en un proceso de reorganización institucional posterior a la salida de Dina Chuquimia. Fuentes citadas indican que cualquier modificación en la presidencia solo procede bajo causales legales como renuncia, enfermedad o fallecimiento, condiciones que no se han producido. El organismo electoral reiteró que no existe crisis institucional y ratificó la continuidad de su gestión. “El TSE reafirmó su compromiso con la transparencia y la estabilidad del proceso democrático en Bolivia”, concluyeron fuentes institucionales.