La marcha de Lewandowski aboca al Barça a hilar muy fino para acertar en el fichaje de un delantero que pueda suplir las capacidades goleadoras del polaco. Sin embargo, no es menos cierto que esta temporada el ex del Bayern ha bajado su ratio anotador, entre otras cosas porque ha jugado bastante menos. Si la pasada campaña anotó 42 goles entre todas las competiciones, en esta sólo ha firmado 18. Eso quiere decir que el equipo, con la aportación de otros, ha logrado mantener el tipo.
En la Liga, sin ir más lejos, se está en los 94 goles con 14 tantos menos de Lewandowski. La conclusión es que el Barça ha ido sobreviviendo con menos goles del polaco (y también de Raphinha) porque otros como Lamine, Ferran y Fermín han superado sus registros de la campaña anterior y Rashford ha dejado una buena cifra en su primera temporada. Pero hay otro factor que no hay que olvidar: el Barça debe apuntalar su defensa si quiere ganar la Champions. Y eso ya depende directamente de Flick.
El técnico debe tener claro cómo mejorar para ser menos vulnerable en Europa. No le convence Bastoni y a Araujo lo usa más de lateral o de ‘9’ que de central. Son sus gustos y no hay nada que decir. Pero es evidente que ante el Inter la pasada campaña y contra el Atlético en la actual, el sistema defensivo no estuvo a la altura de la producción ofensiva y eso que Deco fichó un porterazo como Joan Garcia.
Atrás también hay que mejorar. No todo es marcar goles, también cuenta no recibirlos, y en la pasada Champions el Barça no firmó ni una portería a cero.