Países ricos volvieron a superar objetivo anual de financiamiento climático en 2023 y 2024

Países ricos volvieron a superar objetivo anual de financiamiento climático en 2023 y 2024

París. Los países ricos superaron de nuevo en 2023 y 2024 su objetivo de aportar al menos cien mil millones de dólares anuales de financiamiento climático en beneficio de los países en desarrollo, y suman tres años por encima de ese umbral, indicó este jueves la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Tras aportar 115 mil 900 millones de dólares en 2022, estos países subieron considerablemente su contribución a 132 mil 800 millones de dólares en 2023 y a 136 mil 700 millones en 2024, de acuerdo con la OCDE, que documenta estas cifras. El calendario inicial, fijado en 2009 durante la Cumbre sobre el Clima (COP) de Copenhague, establecía 2020 como horizonte para cumplir con este compromiso, finalmente alcanzado dos años más tarde.

Estos fondos tienen el objetivo de ayudar a los países en desarrollo, que cargan con una responsabilidad histórica mucho menor en el calentamiento global, para que inviertan en energías limpias y hagan frente a las consecuencias del cambio climático. El financiamiento público a favor del clima retrocedió 2.6 por ciento a 101 mil 600 millones de dólares, en 2024. Pero esta bajada se vio compensada por un aumento de las contribuciones del sector privado, de 30 mil 500 millones de dólares. Raphaël Jachnik, encargado del informe para la OCDE, explicó a la AFP la disminución del financiamiento público bilateral en parte por una vuelta a los niveles normales, tras el fuerte aumento registrado en 2023.

Incertidumbre respecto a 2025 Las cifras para 2025, cuando regresó al poder en Estados Unidos el presidente Donald Trump, escéptico del cambio climático, no se conocerán hasta el próximo año como mínimo pero podrían apuntar a un declive del financiamiento. Por su lado, la Unión Europea, que es el mayor contribuyente a las finanzas climáticas, atraviesa un periodo fiscal delicado y está tratando de reservarse margen para incrementar el gasto militar. Para Jachnik, el contexto internacional “plantea cuestiones más fundamentales respecto al nuevo objetivo”: que los países ricos eleven ese financiamiento a 300 mil millones de dólares anuales, para el año 2035. Un monto, fijado durante la COP29 de Azerbaiyán en 2024, que los países en vías de desarrollo consideran todavía insuficiente.

Los países también se marcaron otra meta menos precisa, la de contribuir a recabar 1.3 billones de dólares al año entre fuentes públicas y privadas. “Más de dos tercios del financiamiento público a favor del clima se hace ya en forma de préstamos. Esto significa que una gran parte de lo que se contabiliza como financiamiento climático, en realidad, no hace más que aumentar el lastre de la deuda de los países vulnerables”, señaló Mohamed Adow, director del gabinete de ideas Power Shift África de Nairobi, en una declaración enviada a la AFP. Los países occidentales llevan años presionando para que se amplíe la base de contribuyentes a potencias como China y Arabia Saudita, que según una vieja lista de los años 1990 están considerados como en desarrollo pero son ricos. De 2016 a 2024, el informe recalca que Asia fue la primera región destinataria de este financiamiento climático, con 39 por ciento del total, seguida de África, con 29 por ciento.

Las Américas absorbieron en ese periodo 18 por ciento, Europa 5 por ciento y Oceanía 0.8 por ciento.