Los niños y, en definitiva, los menores de edad, usan las redes sociales a diario. Esto les expone a un constante riesgo de todo tipo, algo que preocupa enormemente a los padres. Y en este sentido, las autoridades europeas han metido una marcha más para proteger a los más pequeños. El regulador de medios de comunicación de Reino Unido, Ofcom, ha puesto de forma oficial bajo aviso a gigantes tecnológicos como YouTube y TikTok, acusándolos de no cumplir con los estándares de seguridad infantil exigidos y obligándolos a rediseñar sus algoritmos de recomendación.
En los últimos años, las redes sociales vienen jugando con la protección de los menores, bailando en la fina línea de su seguridad y la monetización del tiempo de pantalla. Es por eso que este organismo regulador británico ha decidido actuar, pero no será el único, ya que si sale bien, lo más probable es que se entienda al resto de países, sobre todo en Europa, donde la presión regulatoria es una constante. Informe de Ofcom La contundencia de esta advertencia institucional se sustenta en un detallado estudio propio desarrollado por Ofcom. Según los datos de este informe, el 73 % de los usuarios de entre 11 y 17 años en las plataformas sociales han estado expuestos de forma directa a contenidos inadecuados.
La investigación sitúa a TikTok a la cabeza con un 53 % de los menores reportando haber visto material dañino, seguida por YouTube con un 36 % e Instagram con un 34 %. La agencia británica ha confirmado que está negociando con las principales redes sociales desde marzo para que mejoren sus filtros y eviten así que menores de edad accedan a contenidos inapropiados. Mientras que Meta (propietaria de Instagram y Facebook), Snap o Roblox ya han reaccionado comprometiéndose a introducir protecciones adicionales de forma inmediata, el regulador ha señalado directamente a YouTube y TikTok por no haber realizado cambios significativos en sus fuentes de contenido a pesar de las evidencias técnicas presentadas. La directora ejecutiva de Ofcom, Dame Melanie Dawes, ha anunciado que el organismo de control tiene la firme determinación de forzar cambios utilizando la totalidad de sus poderes legales e influencia.
Su plan consta de tres fases: - Auditoría independiente: Se ejecutará una inspección externa para examinar a fondo cómo operan por dentro los sistemas de detección de contenidos de las apps. - Revisión del algoritmo: Se evaluará de forma matemática el funcionamiento de los algoritmos de recomendación y moderación que enganchan a los jóvenes. - Control de edad: Se auditarán los procesos de verificación de edad para impedir el registro de niños menores de la edad legal permitida. Ante la amenaza real de sanciones millonarias y la pérdida de reputación corporativa, las redes sociales ya se han puesto las pilas. En declaraciones recogidas por la agencia de noticias Reuters, los portavoces de YouTube han confirmado que ya se encuentran trabajando de la mano con expertos en seguridad infantil para desplegar una protección mejorada para los usuarios menores de edad en el territorio británico. Por su parte, TikTok ha tildado de «muy decepcionante» que el regulador no haya reconocido sus esfuerzos previos, pero la presión legal les obligará a volver a hacer cambios ya mismo. ¿Qué proponen?
El paquete de medidas que ya se está diseñando y que servirá de modelo para el resto del mercado internacional incluye herramientas de control parental muy estrictas: - Bloqueo de adultos por defecto: Se impedirá de forma automatizada que cualquier usuario adulto del que no se tenga relación familiar o de amistad previa pueda ponerse en contacto con un menor. - Mensajes directos: Se dará a los padres y tutores legales la capacidad de desactivar por completo la función de mensajes privados de las cuentas de sus hijos desde sus propios teléfonos. - Ocultar listas de amigos: Interfaces como la de Instagram ocultarán por defecto la lista de conexiones de los adolescentes para evitar el rastreo y el ciberacoso por parte de perfiles maliciosos.