El Real Madrid tendrá la oportunidad de levantar su undécima copa continental el domingo tras vencer al Valencia Basket en la semifinal por 90-105. El equipo de Sergio Scariolo cuajó una excelente primera mitad en la parcela ofensiva y se enrocó en la segunda a pesar de no contar con todos sus efectivos interiores. Mario Hezonja fue el máximo anotador, con 25 puntos, seguido de los 16 y 15 de Gaby Deck y Andrés Feliz, respectivamente, ambos acabando además con 8 rebotes cada uno. El Real Madrid fue el primero en marcar el tono del partido.
Desde la organización de Facundo Campazzo, el cuadro blanco buscó y encontró situaciones de ventaja utilizando al alero, en este caso Mario Hezonja, recibiendo de espaldas al aro. Una propuesta inteligente, utilizando jugadores en la posición con más diferencia física y en la que Valencia Basket tenía menos rotación, con López-Arostegui y Josep Puerto lesionados. Así, Brancou Badio cometió dos personales en tan solo dos minutos y medio, teniendo que ser sustituido de inmediato. Con este tipo de situaciones y unos primeros triples de Alberto Abalde y el propio Hezonja, los blancos tomaron las riendas con un primer 6-13.
Aunque el Valencia tardó un poco más en entrar en partido, Kameron Taylor, que protagonizó la rotación más larga de la temporada en Valencia Basket disputando todo el primer cuarto, se encargó de activar a los taronja con 8 puntos. Del mismo modo, la entrada del enmascarado Braxton Key, quien aportó nueve puntos sin fallo, fue esencial. Más acertado, Valencia Basket fue capaz de ponerse a la misma altura que el Real Madrid, cerrando el primer cuarto en 28-26. Cuando el Valencia estaba encontrando su hueco en el partido y tras el 3+1 anotado por un Jean Montero al que le costó entrar en la rueda de la anotación, apareció Andrés Feliz.
El dominicano, defendido por su compatriota Montero, clavó dos triples consecutivos que le dieron aire al Real Madrid en medio de un tramo más atascado en cuanto a juego (35-39). El buen momento madridista, empujado por un Valencia errático y que no encontraba en las rotaciones el plus que necesitaba, se extendió hasta el 0-11 tras el triple de Chuma Okeke. En la primera parte, el Real Madrid estaba paliando las bajas de Tavares y Len precisamente con la mejor arma del Valencia: el triple, desde donde anotó 11 de 16 intentos. No obstante, no sirvió para marcar un margen realmente amplio ante los valencianos (49-59).
La primera parte terminó con una acción de Jean Montero sobre Garuba que puso el 56-62, la primera mitad más anotadora de la historia de la Final Four. En la reanudación, las fuerzas se equilibraron algo más, en beneficio del Valencia. Las acciones individuales de Taylor y Montero, sumadas a una canasta de Pradilla, llegaron a acercar a los valencianos a cuatro puntos (66-70). Sin embargo, un parcial madridista de 4-10, con un Mario Hezonja que ya sobrepasaba la veintena de puntos, mantenía las distancias considerablemente (70-80).
El binomio formado por Andrés Feliz y Théo Maledon se encargó de dominar el ritmo, ayudar en el rebote y anotar canastas clave que ponían al Valencia en un verdadero aprieto. Después de unos tiros libres del francés y el contraataque de Feliz, el colchón de los de Scariolo era de 16 puntos (70-86). Un triple de Costello maquilló el resultado de cara al último cuarto, en el que el Valencia tendría que cambiar las tornas de manera forzada para tener opciones (73-86). Instantes después de arrancar el último cuarto y con el 73-86 en el marcador, llegó la desafortunada lesión de Usman Garuba.
El interior, sin contacto, cayó al suelo y se tuvo que retirar sin poder apoyar el pie izquierdo, mostrando signos aparentes de una lesión en el talón de Aquiles. A partir de ese momento, el Valencia planteó un quinteto grande, con Key como alero y Pradilla y Reuvers como pareja interior. Las buenas sensaciones con esta propuesta duraron poco, y el Real Madrid, nutrido del oficio de un omnipresente Andrés Feliz, aguantó sin demasiados problemas las intentonas taronja.