La revancha perfecta

La revancha perfecta

El Barça femenino tiene hoy ante sí una nueva cita con la historia que, además, es de las más exigentes que puede encontrarse en una final. Pero ya quedan lejos los tiempos en que el equipo azulgrana era un aspirante a tocar la gloria. Ahora es la referencia mundial por la calidad de su plantilla y porque lleva seis finales consecutivas, de las que ha ganado la mitad. En ese contexto, es favorito el equipo de Pere Romeu pese a que delante tiene al imperio Kang y al complicado OL Lyonnes.

Las francesas son las reinas del palmarés de la Champions League, pero la hegemonía del último quinquenio es claramente azulgrana. Además, las barcelonistas tienen una motivación añadida tras la derrota de la última final, en Lisboa ante el Arsenal. Las lágrimas de las cracks del equipo culé y del presidente Laporta de hace un año deben tornarse hoy en sonrisas en Oslo ante el mejor rival posible. Mucho tendrá que ver en ello el técnico barcelonista, que tendrá enfrente a Jonatan Giráldez, el entrenador que confió en él como asistente.

Y eso quiere decir que ambos se conocen muy bien. Como conoce Markel Zubizarreta, hoy el director deportivo rival, las fortalezas y debilidades del Barcelona. Perder dos finales seguidas sería un chasco pesado para los culés, pero mejor pensar en positivo. La experiencia tras la última derrota, la motivación de demostrar a las francesas que la escuela de la Masia está por encima del dinero y las ganas de irse por la puerta grande de cracks como Mapi y Ona Batlle (y quién sabe si Alexia), así como la enorme calidad de Aitana, Patri, Paredes, Graham, Pina, Pajor, Vicky y Salma deben ser determinantes.

Si vuelven a tocar el cielo, quizás alguna de las que piensa en irse recapacita y se queda para bien del Barça. Una final apasionante que hay que ganar también por los 4.000 animosos culés que se han ido hasta Noruega. Se lo merecen.