Sony vuelve a estar bajo presión por su experimento de precios dinámicos en PlayStation Store, una práctica que muestra precios distintos a diferentes usuarios y que, según varios expertos consultados por el medio danés Arkaden, podría entrar en conflicto con la legislación europea si no se comunica de forma clara. La clave del caso no estaría tanto en que existan descuentos personalizados o segmentados, sino en la falta de transparencia hacia el consumidor. La Directiva 2011/83/UE establece que, cuando una empresa usa precios personalizados basados en decisiones automatizadas, debe informar al usuario "de forma clara y comprensible". Según Arkaden, Sony podría estar segmentando precios de distintas maneras, por ejemplo diferenciando entre usuarios conectados y no conectados, aunque otros criterios no están claros.
Aun así, varios especialistas creen que esa distinción no bastaría para dejar la práctica fuera del marco legal europeo. Jan Trzaskowski, profesor de Derecho en la Universidad de Aalborg, señala que el problema de fondo es que el usuario recibe un precio concreto "por quién es", independientemente de si ha sido rastreado en varias plataformas o asignado a un segmento. Peter Rott, profesor de Derecho en la Universidad Carl von Ossietzky de Oldenburg y coautor de un estudio europeo sobre precios personalizados, también considera que esta información podría ser relevante para que el consumidor tome una decisión de compra informada. El caso también podría entrar en contacto con la Directiva 2005/29/CE sobre prácticas comerciales desleales, que considera engañosa una práctica si omite información material que el consumidor medio necesita para decidir.
Rott admite que no hay jurisprudencia clara sobre una situación así, pero sostiene que saber si uno forma parte de un grupo de prueba con precios distintos podría considerarse información relevante. La diferencia con Microsoft, según el informe, está en la comunicación. Xbox usa ofertas personalizadas desde 2022, pero las presenta en una sección llamada "Just for You", dejando claro que se trata de promociones dirigidas a cada usuario. En el caso de PlayStation Store, Sony no habría informado de forma explícita de que algunos precios forman parte de un experimento o de una segmentación.
Aunque los expertos consultados no anticipan un castigo especialmente duro si se abriera un procedimiento, Christian Bergqvist, profesor asociado de la Universidad de Copenhague, afirma que en el peor de los casos Sony podría enfrentarse a una multa.