Golpe de Vingegaard al Giro: liderato y dominio total

Golpe de Vingegaard al Giro: liderato y dominio total

Jonas Vingegaard ya viste de rosa. El danés es el nuevo líder del Giro de Italia tras imponerse con autoridad absoluta en la dura etapa de Pila. Una corta pero intensa jornada de 133 kilómetros, con cinco puertos y 4.350 metros de desnivel positivo, en la que Vingegaard sumó su tercer triunfo en la carrera. Fiel a su estilo, el doble ganador del Tour de Francia aprovechó el gran trabajo de sus compañeros en la subida final antes de asestar el golpe definitivo.

Atacó a falta de cinco kilómetros y llegó a meta en solitario, sin oposición, haciendo gala de una superioridad incontestable. El corredor del Visma aventaja ahora en 2:26 al hasta hoy líder, Afonso Eulálio, que supo subir a ritmo para no desfondarse. Tercero es Felix Gall, a 2:50. Un golpe prácticamente definitivo del danés, que tiene en su mano la triple corona de grandes vueltas.

Se cumplió a la perfección el plan diseñado por los hombres del Visma. El duro inicio, con la subida de primera categoría a Saint-Barthelemy nada más empezar, era un escenario propicio para una fuga. Una veintena de corredores se fueron por delante, pero siempre a una distancia controlada por el pelotón. La extrema dureza de la etapa acabaría poniendo a cada uno en su sitio.

Ambicioso estuvo el Movistar, que logró filtrar a Enric Mas, Juanpe López, Lorenzo Milesi y Einer Rubio por delante. Jardi van der Lee y Jan Christen coronaron en solitario, pero la fuga se reagrupó en el descenso. El UAE Team Emirates-XRG asumió el mando para que Jhonatan Narváez ganara el sprint intermedio y se colocara así al frente de la clasificación por puntos, con un punto de ventaja respecto a Paul Magnier. Igor Arrieta probó suerte en Doues, pero no fue hasta la exigente subida a Lin Noir (7,4 kilómetros al 7,9%) cuando se produjo la selección definitiva.

Giulio Ciccone (Lidl-Trek) tensó el ritmo y tan solo los escaladores pudieron aguantar sus ataques. El grupo delantero se redujo a la mitad antes del ascenso final a Pila (16,5 kilómetros al 7,1 %), con un pelotón cada vez más estirado por el ritmo del Visma. Victor Campenaerts se puso al frente y empezó a dejar las primeras víctimas. Entre ellas, Markel Beloki, que se descolgó en las primeras rampas de la ascensión, inédita por esta vertiente.

Después le llegó el turno a Eulálio, que se despidió del rosa con honor. En cabeza, Einer Rubio y Ciccone se enzarzaron a 'palos' en una guerra inocua que acabaría a falta de 5 kilómetros cuando fueron engullidos por un espectacular Davide Piganzoli. El joven italiano descolgó a todas las amenazas de Vingegaard, que tan solo necesitó un cambio de ritmo para marcar las diferencias.