Llegó al Barça en busca de la gloria que se le había resistido en cuatro finales con el Wolfsburgo, perdió la primera en Lisboa y hacía varios años que la ‘pichichi’ de la competición no levantaba la Copa. Los precedentes no eran muy halagüeños. Pocos datos había para el optimismo. Pero ella tenía un objetivo entre ceja y ceja, se concentró para ello y ayer ya no se le escapó.
Ewa Pajor es campeona de Europa y lo es gracias a sus goles y a su determinación. El Barça la fichó hace dos temporadas pagando casi medio millón de euros y buscando una jugadora diferencial, capaz de decantar la balanza al más alto nivel, y vaya si lo hizo. “No puedo cambiar el pasado, pero ahora tengo otra oportunidad”, dijo Pajor hace unos días cuando en el ‘media day’ se le preguntaba por sus malas experiencias en finales. Y no empezó muy bien la cosa en Oslo porque la polaca tuvo dos buenas oportunidades para marcar. Los fantasmas del pasado aparecían por el césped del Ulleval Stadion, pero la fuerza de la delantera se impuso y en la segunda parte derribó los muros físicos y mentales para romper la igualada en la final y acercar al Barça a su cuarta Champions con dos goles.
El primero rematando cruzado con fuerza al palo largo un pase de Patri Guijarro, que había comandado una transición a la perfección. Estalló de alegría la polaca en la celebración de ese primer gol por todo lo que significaba. Se había desquitado de los dos fallos anteriores y había roto un muro que se le estaba resistiendo al equipo. Las cracks mundiales aparecen en las grandes citas y Pajor, no contenta con ese primer tanto, quiso poner tierra de por medio para tratar de amarrar el título.
Y en esta ocasión fue ejerciendo de auténtica ‘killer’, en el área pequeña, fusilando a Endler tras una jugada de combinación colectiva. Por si fuera poco, le dio la asistencia del cuarto gol a Salma para echar el lazo definitivo a la Champions. Ya con el título en el saco, Pajor rompió a llorar porque sólo ella sabe lo que ha sufrido para llenar su exitoso palmarés con la máxima competición continental. Ewa Pajor fue elegida como MVP de la final de Oslo y con esta distinción, y con el ‘pichichi’ de la Champions (11 goles), presenta candidatura a los máximos premios individuales que se entregarán a final de año.
Méritos no le faltan para aspirar al Balón de Oro y al The Best.