Datos concretos sobre la reunión decisiva entre Laporta y Pascual

Datos concretos sobre la reunión decisiva entre Laporta y Pascual

El pasado viernes mientras compartía desayuno con Ronald Koeman, previo al torneo de golf que patrocina el holandés, Joan Laporta invitó a Jordi Villacampa a sentarse en la misma mesa. No era un ofrecimiento gratuito el de Jan, ya que quería conocer la opinión autorizada del ex jugador de la Penya sobre el delicado momento que atraviesa la sección de baloncesto blaugrana. El diagnóstico que hizo el verdinegro me permitirán que lo mantenga en el anonimato de complicidad del “off the record”, pero solo les diré que era puro sentido común, algo que no se ha detectado últimamente entre los dirigentes del Barça en su toma de decisiones. A falta de la reunión que deba mantener el martes con Xavi Pascual, Laporta prácticamente da por perdida la continuidad del técnico de Gavà.

Al desengaño por el cúmulo de promesas incumplidas para reforzar la plantilla, se debe sumar la mareante oferta de doce millones de euros, libres que impuestos, por las tres próximas temporadas, que ha formalizado la franquicia de Dubai. Pascual no tan solo se convertiría en el entrenador mejor pagado de la Euroliga, si no que además tiene la garantía de que dispondrá del presupuesto necesario para poder configurar un proyecto ganador. Por dinero no será. Con la marcha del entrenador se dan por hechas, también, las salidas de Juan Carlos Navarro y de su auxiliar Mario Fernández.

Ellos fueron los garantes del retorno de Xavi al banquillo barcelonista. Pero no serán los únicos, que se vean arrastrados por el desgobierno del Palau. Josep Cubells, directivo de la máxima confianza de Laporta, dejaría de ser el máximo responsable del basket para acometer tareas de menor desgaste público, que ya ha ejercido con eficacia, como secretario de la junta provisional durante el periodo de tránsito electoral. La pregunta del millón es saber quién o quiénes serán los nuevos responsables de llevar al basket a los lugares de competencia que por historia se merece.

Equivocarse sería un mal irremediable, por lo hay que andar muy fino en la elección. Por suerte, las jugadoras del femenino dieron otra nueva alegría al proclamarse por cuarta vez campeonas de la Champions en su sexta final consecutiva. Tras un primer tiempo de tanteo táctico, en un segundo tiempo para enmarcar, el Barça goleó al OL Lyonnes por 4-0, con tantos a pares de Ewa Pajor y Salma Paralluelo. En el duelo de banquillos el blaugrana Pere Romeu se impuso a Jonatan Giráldez.

Pero la gran figura estuvo en la portería, donde Cata Coll sostuvo al equipo en los momentos de máxima incertidumbre. Las más que seguras bajas de Alexia Putellas, Ona Batlle y María León, entre otras, marca un final de ciclo glorioso para el FC Barcelona. Las lágrimas en los ojos con las que fueron despedidas por sus compañeras y los 4.000 aficionados desplazados a Oslo ponen de relieve su entrega durante los muchos años que llevaban vistiendo con orgullo la camiseta blaugrana. Pero con el modelo de La Masia también presente en el fútbol femenino, el futuro del Barça esta más que garantizado.