Irán afirma que enemigos no enfrentarán más que derrota y humillación

Irán afirma que enemigos no enfrentarán más que derrota y humillación

Durante una reunión con los directores y varios responsables de la Radiodifusión de la República Islámica de Irán, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha agradecido este domingo el papel de los medios estatales en la cobertura de la reciente guerra sosteniendo que “lo que ha garantizado la preservación y estabilidad del país en momentos sensibles ha sido la cohesión y la solidaridad entre el pueblo y las instituciones del sistema”. El mandatario iraní ha asegurado que “la principal preocupación hoy no es la guerra, los misiles ni los bombardeos, sino preservar la calma, la cohesión y la unidad de la sociedad”, y ha añadido que evita pronunciarse sobre numerosos asuntos “para no crear divisiones o discordias”. “Hoy, preservar la unidad y la cohesión nacional es mucho más importante que las cuestiones militares y de seguridad”, ha enfatizado. Pezeshkian ha señalado además que siempre ha procurado no expresar posiciones contrarias a las del Líder de la Revolución Islámica ni adoptar posturas que puedan alimentar diferencias dentro de las instituciones del Estado y ser explotadas por los enemigos de Irán. En relación con las negociaciones y su tratamiento mediático, el presidente iraní ha afirmado que algunas corrientes presentan de forma errónea las posturas del Líder mártir de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, sobre el diálogo diplomático. “El Líder jamás se opuso a una negociación digna, basada en la fortaleza y enmarcada en los intereses nacionales, y en los encuentros que mantuvimos con él, su enfoque estuvo siempre fundamentado en preservar la dignidad, la sabiduría y la conveniencia del sistema”, ha explicado.

Asimismo, ha destacado que ninguna decisión en la República Islámica de Irán se adopta fuera del marco del Consejo Supremo de Seguridad Nacional ni sin la coordinación y autorización del Líder de la Revolución Islámica. “Cuando se adopte una decisión en el ámbito diplomático, todas las instituciones, tribunas y corrientes deben respaldarla para que una voz única y cohesionada de la República Islámica de Irán sea transmitida al mundo”, ha destacado. Pezeshkian ha denunciado igualmente que uno de los principales objetivos de los enemigos durante la reciente guerra fue “silenciar la voz de la verdad y la narrativa esclarecedora de la República Islámica de Irán”, razón por la que —ha dicho— intentaron atacar la radiotelevisión estatal iraní, aunque “fracasaron”. En la parte final de sus declaraciones, ha insistido en que “hoy la radiotelevisión debe ser portavoz de la unidad y la cohesión nacional”, y ha sostenido que si el país avanza “dentro del marco de las directrices del Líder de la Revolución Islámica (el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei)”, los enemigos “jamás lograrán sus objetivos contra Irán”. Además, ha criticado a “las corrientes antiraníes” que, según ha afirmado, esperan que Estados Unidos y el régimen israelí dañen al país y persigan “la división y destrucción de Irán”, al tiempo que ha condenado “la matanza de niños inocentes” y los crímenes contra civiles. “Nuestro principal respaldo es Dios Todopoderoso y el pueblo.

Si avanzamos de manera sincera y con pureza en el camino de servir a la gente, la ayuda divina y la victoria serán otorgadas a la nación iraní, y los enemigos de esta tierra no tendrán otra opción que la derrota y la humillación”, ha concluido. El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión no provocada contra Irán y asesinaron al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y atacaron instalaciones nucleares, escuelas, hospitales e infraestructura civil y, en respuesta, las fuerzas iraníes realizaron 100 oleadas de operaciones militares contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región de Asia Occidental. El 8 de abril, cuarenta días después del inicio de la guerra, entró en vigor un alto el fuego temporal negociado por Pakistán. Irán y Estados Unidos mantuvieron una ronda de intensas conversaciones en Islamabad el 11 de abril con el objetivo de alcanzar un acuerdo permanente, pero estas concluyeron tras 21 horas sin avances significativos.

Irán denunció las “exigencias excesivas” de Washington y su insistencia en posturas irrazonables. Al mismo tiempo que se esfuerza por utilizar la diplomacia para lograr el fin definitivo de la guerra y garantizar los derechos de la nación iraní, la República Islámica de Irán se ha manifestado preparada para una lucha histórica ante cualquier nueva agresión, en medio de tensiones con EE.UU. tras la agresión militar no provocada lanzada por Washington y el régimen israelí contra el país persa a finales de febrero. zbg/tmv