La Oficina Meteorológica británica informó que el pasado 23 de mayo se registraron 30,5 °C en Frittenden, condado de Kent, la temperatura más alta del año hasta ahora. Además, los pronósticos indican que algunas zonas del sur de Inglaterra y las Midlands podrían alcanzar hasta 33 °C durante el fin de semana festivo; una cifra que pondría en peligro el récord histórico de mayo en el país. Las autoridades sanitarias activaron alertas naranja y amarilla en varias regiones inglesas, incluida Londres; ante el posible aumento de enfermedades y fallecimientos relacionados con el calor extremo. Calor de 33 °C afecta Londres y varias regiones La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido advirtió que las personas mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades respiratorias o cardiovasculares son las más expuestas a sufrir complicaciones.
La ola de calor también mantiene elevados los índices de radiación ultravioleta en distintas ciudades británicas. En Manchester, por ejemplo, el índice UV alcanzará niveles considerados altos para la salud humana. Expertos en meteorología señalaron que los fenómenos climáticos extremos ocurren con mayor frecuencia en el Reino Unido debido al impacto del cambio climático. Esta situación incrementa la presión sobre los servicios de salud, la infraestructura urbana y los sistemas de transporte.
Aunque miles de británicos aprovecharán las altas temperaturas para realizar actividades al aire libre durante el puente de primavera, las autoridades recomendaron mantenerse hidratados; evitar la exposición prolongada al sol y extremar cuidados con niños y adultos mayores.