Uli Hoennes, presidente de honor del Bayern de Múnich y ex jugador histórico del club alemán, encajó mal que le preguntasen ayer por el hecho de que al FC Barcelona le guste Harry Kane (32 años) como posible sustituto de Robert Lewandowski (37), quien no seguirá en la entidad azulgrana tras acabar contrato el próximo 30 de junio. En declaraciones a la cadena de televisión ARD, Hoennes elogió la contratación del inglés diciendo que “es el mejor fichaje que hemos hecho nunca”, una sentencia de mucho peso teniendo en cuenta la cantidad de jugadores de nivel que han sido firmados por el Bayern en toda su historia. A Kane lo contrataron en 2023 por una cantidad cercana a los 100 millones de euros y la realidad es que su rendimiento está siendo excelente. Acto seguido, a Uli Hoennes le preguntaron por el Barça como club que estaría interesado en contratar al delantero centro inglés.
De hecho, pese a saber que es muy complicado, lo considera junto a Julián Álvarez y a Joao Pedro en el grupo de los 'nueves' que más gustan para tomar el relevo de Lewandowski. Su respuesta fue muy clara, a la vez que dura con el club azulgrana. “No entra en nuestros planes venderlo. El Bayern es un club comprador, no vendedor. De todos modos, el Barcelona no tiene dinero”.
Esas palabras son una continuación de otras pullas que tiempo atrás le había dedicado Hoennes al Barça a cuenta de su situación financiera. En septiembre de 2021, aseguró en la radio Bayern1 que "el Barcelona está realmente arruinado. Si el Barça estuviera en Alemania, sería un caso para el juez de quiebras. El Barcelona ya no es un modelo a seguir para nosotros".
Y añadió: "David Alaba, por ejemplo, me dijo una vez: 'Mi sueño todavía es jugar en Barcelona'. Entonces le dije: '¿Quieres negociar con el presidente o con el administrador concursal?". En prisión por fraude fiscal A nivel financiero, Uli Hoennes también fue noticia negativa en marzo de 2014, cuando fue condenado a tres años y medio de cárcel por defraudar 28,5 millones de euros a través de diferentes cuentas bancarias en Suiza. Cumplió la mitad de esa condena en una prisión alemana y, tras 637 días recluido, salió en libertad condicional.