Hace 15 años, el 17 de mayo de 2011 (20 de mayo en Europa), Rockstar lanzó al mercado para PS3 y Xbox 360 uno de los juegos más únicos y especiales que se han estrenado en tiempos recientes. Por supuesto, hablamos de L.A. Noire, una aventura policiaca con una propuesta muy original que supo poner una tecnología de lo más revolucionaria al servicio de la narrativa y de su jugabilidad. Desarrollado por Team Bondi, estudio que acabó cerrando por las polémicas que rodearon a las draconianas condiciones laborales a las que se vieron sometidos sus empleados durante la creación de esta producción, L.A.
Noire nos ponía en la piel de Cole Phelps, un policía que debía resolver numerosos casos en la ciudad de Los Ángeles en 1947. Uno de sus principales atractivos es que a medida que progresaba la historia, nuestro protagonista pasaba por diferentes departamentos, como tráfico, incendios, homicidios o antivicio, lo que ayudaba a darle una mayor variedad temática a los casos que debíamos resolver. Por supuesto, tal y como suele ocurrir con casi todos los juegos de Rockstar, a nivel narrativo fue brillante, no solo por lo bien escrito que estaban el guion, sus diálogos y personajes, sino también por los temas que se atrevía a tratar y la forma tan cruda y realista en la que los plasmaba, muchos de ellos prácticamente tabú para un videojuego de hace 15 años. Además, la dirección y la puesta en escena era magnífica y desprendía estilo y elegancia por los cuatro costados con unos valores de producción espectaculares.
Algo que marcó la diferencia en L.A. Noire es que, a pesar de tener un mapa de mundo abierto y ofrecernos algunas secuencias de acción con tiroteos y persecuciones (tanto a pie como conduciendo), lo que nos ofrecía a nivel jugable era, a todas luces, una aventura de investigación pura y dura que buscaba recrear de la forma más minuciosa posible la labor de un detective, pudiendo incluso equivocarnos, algo que repercutía en la forma en la que se resolvían y en nuestra puntuación final. De este modo, debíamos examinar las escenas de los crímenes en busca de pistas, decidir el curso que queríamos seguir para la investigación de cada caso, recopilar pruebas que pudiesen llevarnos a hacer nuevos descubrimientos y, sin duda, lo más interesante de todo: interrogar a testigos y sospechosos. Estos interrogatorios resultaban tan sorprendentes como satisfactorios, ya que el juego hacía gala de una tecnología de captura facial muy avanzada para la época que nos permitía detectar pequeños tics y gestos que delataban las mentiras de las personas con las que hablábamos, algo que a día de hoy sigue siendo increíble por lo bien que funciona.
Eso sí, el desarrollo de estos momentos no siempre era del todo perfecto, ya que a veces las reacciones de nuestros interlocutores resultaban un tanto extrañas y exageradas, aunque lo peor lo teníamos en el nombre que recibieron las tres acciones que podíamos llevar a cabo durante un interrogatorio: verdad, duda o mentira. A grandes rasgos, usábamos verdad cuando creíamos lo que nos decían, duda cuando sabíamos que mentían pero no teníamos pruebas para demostrarlo y mentira cuando sabíamos que mentían y podíamos demostrarlo con pruebas. El problema es que la opción de "duda", que por el nombre podía parecer que simplemente poníamos en duda lo que nos afirmaban, solía acabar con Phelps teniendo unos repentinos ataques de ira en los que parecía volverse loco sin razón aparente. Evidentemente, estas reacciones tan exageradas a dicha opción acabaron por convertirse en un meme en todo Internet y los jugadores no tardaron en hacer todo tipo de divertidos montajes.
Curiosamente, Rockstar decidió, años después con su relanzamiento en plataformas actuales como PS4 o Nintendo Switch, renombrar estas opciones a poli bueno, poli malo y acusar, que si bien seguía sin ser una nomenclatura perfecta (la opción de acusar podía llevar a engaño si no sabíamos cómo funcionaba), al menos las reacciones de nuestro protagonista pasaron a ser mucho más coherentes con lo que seleccionábamos. A día de hoy sigue siendo un auténtico juegazo y, 15 años después, sigue sin existir un juego como L.A. Noire, por lo que queremos aprovechar la ocasión para animaros a que le déis una oportunidad si todavía no lo habéis hecho, especialmente a poco que os gusten las buenas historias policiacas y los juegos de investigación. La mala noticia es que ninguna de sus versiones existentes cuenta con una opción oficial para jugar a 60 fps (aunque en PC existen mods para ello), una decisión que se tomó para no generar problemas inesperados con las capturas faciales de los interrogatorios, algo que no deja de ser un pequeño inconveniente que no ensombrece la experiencia tan inolvidable con la que os va a recompensar a poco que decidáis sumergiros en él.