El Ministerio de Defensa de Rusia comunicó este domingo que la pasada noche lanzó un ataque contra objetivos militares de Ucrania, en respuesta a los crímenes del régimen de Kiev contra civiles rusos, en particular, por el reciente bombardeo mortífero de una residencia estudiantil en la ciudad de Starobelsk, en la República Popular de Lugansk. Según la cartera militar, se trata de un ataque masivo con misiles balísticos Oréshnik, aerobalísticos Iskander, aerobalísticos hipersónicos Kinzhal y de crucero Tsirkón. Además, fueron lanzados misiles de crucero de base aérea, marítima y terrestre, y drones de ataque contra objetivos de mando militar, bases aéreas y empresas del complejo industrial de defensa de Ucrania. "Se han alcanzado los objetivos del ataque y se han destruido todas las instalaciones designadas", reza el comunicado del organismo. Otras imágenes muestran las supuestas consecuencias de los ataques rusos contra los objetivos militares del régimen de Kiev.
Las grabaciones, cuya veracidad no ha sido confirmada, fueron difundidas por los medios locales. Sistema de misiles sin precedentes Se trata del tercer uso en combate de esta novedosa arma. Según la cartera militar, la instalación "se encargaba de la reparación y el mantenimiento de aeronaves de las Fuerzas Armadas de Ucrania, incluidos aviones F-16 y MiG-29 donados por países occidentales". "También fabricaba vehículos aéreos no tripulados de ataque de largo y medio alcance, utilizados en ataques contra objetivos civiles rusos", informó el organismo. Potentes armas rusas - Iskander-M dispara misiles con un alcance estimado de hasta 500 kilómetros, incluso frente a las contramedidas activas de la defensa antimisiles.
Según el Ministerio de Defensa ruso, este sistema "es capaz de destruir cualquier blanco" y demostró su eficacia a la perfección durante la operación militar especial. El sistema aerobalístico Kinzhal es un misil que entró en servicio en Rusia y se convirtió en la primera arma hipersónica utilizada en el campo de batalla en 2022. Acelera a 10 velocidades del sonido, ataca objetivos a más de 2.000 km de distancia con una ojiva de 500 kg y maniobra en vuelo, lo que dificulta su derribo por los sistemas de defensa antimisiles. Se lanza desde un interceptor supersónico MiG-31K. - Los misiles Tsirkón alcanzan una velocidad máxima de unos 2,65 kilómetros por segundo a una altura de 20 kilómetros, es decir, más de 10.000 km/h.
La velocidad del proyectil puede alcanzar Mach 9 (nueve veces la velocidad del sonido), mientras que su autonomía máxima es de más de 1.000 kilómetros. El Tsirkón puede destruir tanto objetivos navales como terrestres, y se trata del primer misil hipersónico del mundo que puede lanzarse desde buques de superficie y desde submarinos en posición subacuática. Puede alcanzar objetivos a una distancia de hasta 1.500 kilómetros.