El final del combate celebrado en las Pirámides de Giza sigue generando reacciones en el entorno deportivo. El peleador Rico Verhoeven anunció que su equipo de trabajo presentará un recurso legal para cuestionar la intervención del árbitro Mark Lyson frente a Oleksandr Usyk. El atleta de 37 años ofreció un desempeño que complicó al campeón ucraniano durante la mayor parte de la contienda. A pesar de contar con un solo antecedente en el boxeo de paga, el retador logró establecer una presión constante que lo mantenía con números parejos en las tarjetas de puntuación.
El momento de la controversia en el undécimo asalto La situación cambió cuando Usyk conectó un golpe ascendente que derribó a su oponente. Tras superar la cuenta de protección y reanudar las acciones, el tercero en la superficie detuvo el enfrentamiento cuando restaba apenas un segundo en el reloj oficial. El equipo del retador argumenta que el combate se detuvo de forma antirreglamentaria. En una entrevista concedida al medio Boxing News, Rico Verhoeven explicó su postura: “Detuvieron la pelea después de que sonó la campana.
Sonó la campana y luego detuvieron la pelea. Creo que vamos a apelar, porque esto no tiene sentido”. Argumentos para exigir la revisión del fallo El excampeón de kickboxing sostiene que tenía la capacidad física para continuar hacia el duodécimo round. Aseguró a Boxing News que, tras escuchar la señal de los últimos diez segundos, su enfoque era mantener la guardia alta y continuar los desplazamientos.
En sus declaraciones a la misma fuente, Rico Verhoeven detalló su reacción ante la decisión arbitral: “Por eso, cuando entró el árbitro, no me deslumbré ni nada. Estaba mirando al árbitro. ¿Por qué paraste? Ya casi llegamos”. El deportista considera que la autoridad del ring debe reconocer el fallo de cálculo con el cronómetro.
Según la visión de Rico Verhoeven compartida con el medio especializado, el resultado debería declararse nulo o definirse mediante las tarjetas de los jueces. El análisis general de su desempeño en Egipto Más allá de la disputa administrativa, el atleta valoró la ejecución del plan de trabajo realizado por su esquina. La estrategia implementada logró neutralizar varias herramientas ofensivas del monarca unificado, un hecho inusual en las defensas recientes de Usyk. “Teníamos una estrategia brillante y funcionó. Estoy muy orgulloso y muy contento.
No había visto a ningún boxeador hacerle eso hasta esta noche”, concluyó Rico Verhoeven en su intervención. La división espera ahora el veredicto de esta apelación y evalúa las solicitudes del público por una posible revancha directa. Sigue leyendo: