La ópera tibetana, considerada un "fósil viviente" de la cultura de Xizang, estuvo en riesgo de perder continuidad, pero hoy está atrayendo nuevas generaciones con un lenguaje renovado. Sus máscaras y melodías tradicionales se combinan con ritmos contemporáneos, mientras antiguas historias incorporan temas actuales como la protección del medio ambiente y la convivencia cultural. Con escenarios inmersivos, iluminación moderna y efectos sonoros innovadores, este arte milenario vuelve a cautivar al público joven. En Lhasa, el espectáculo "La Princesa Wencheng" se presenta cada noche, con cientos de artistas recreando una historia de más de mil años mediante ópera, danza y música.
En Shigatse, las principales escuelas de ópera tibetana ofrecen experiencias inmersivas apoyadas en tecnología escénica. El arte del Thangka también evoluciona: junto a temas religiosos tradicionales, surgen obras inspiradas en trenes de alta velocidad, redes 5G y la transformación moderna de la meseta. Incluso los productos creativos derivados del Thangka muestran cómo la tradición puede seguir creciendo en la era digital. (Fotos: VCG)