Ya finalizó el reality show Proyecto B, producido por Bellacos Entertainment, y el ganador fue La Pica Pica. La ceremonia se llevó a cabo el domingo 24 de mayo en horas de la noche y logró conectar entre 35 y 40 mil personas en tiempo real. Ahora bien, ¿esto puede verse como un éxito o hubo fallas en el camino? Analicemos.
Durante las semanas que estuvo al aire, este reality show recibió varias observaciones por parte del público. El primer punto fue la inevitable comparación con La Casa de Frazier, emitido unas semanas antes. Y es que en el mundo digital muchas veces aplica esa famosa frase: quien pega primero, pega dos veces. Y los números parecen respaldarlo.
Habrá que esperar estadísticas finales, pero a simple vista puede verse que La Casa de Frazier tuvo al menos un 50% más de audiencia que Proyecto B. Quizás influyó el tipo de personajes, las dinámicas o simplemente que este tipo de contenidos rápidamente pueden volverse rutinarios y perder impacto. Eso sí, la producción de Proyecto B fue un punto bastante fuerte. Mejores cámaras, mejor sonido y una transmisión más limpia hacían que el producto se viera mucho más cuidado.
Incluso la casa tenía mejores condiciones visuales. Pero lo estético no siempre garantiza el éxito. El fin de la primera temporada de Proyecto B Con este cierre y el triunfo de La Pica Pica, quien se lleva un premio de 10 mil dólares, llega a su fin este reality show que también estuvo acompañado de polémicas. De hecho, hay una bastante fuerte y controversial que seguramente seguirá dando de qué hablar aun después de terminado el programa.
De igual manera, el proyecto dejó sobre la mesa el supuesto romance entre Axellin y Andrea, aunque todavía queda la duda de si realmente fue algo genuino o simplemente parte del show. Otro punto llamativo fue la entrada de varios invitados a la casa, sobre todo en los últimos días, estrategia que ayudó a levantar conversación y rating, aunque todavía lejos del impacto que logró el proyecto de Frazier. Y quizás ahí está la principal conclusión. Proyecto B tenía una idea clara y una producción bastante sólida, pero le faltó más chispa para conectar realmente con el público.
Faltaron momentos más virales, conflictos más memorables o personajes que terminaran de enganchar a la audiencia. Aun así, para ser su primera incursión en este tipo de formatos, lograron sacar adelante un proyecto que, con ajustes, podría funcionar mucho mejor en una segunda temporada.