Venezuela cerraría 2026 con inflación de 192% y un PIB aún 64% menor que en 2012

Venezuela cerraría 2026 con inflación de 192% y un PIB aún 64% menor que en 2012

Venezuela podría cerrar 2026 con una inflación de 192%, una reducción de 290 puntos porcentuales frente a 2025, y con un Producto Interno Bruto que sigue siendo 64% menor que el de 2012, según las proyecciones del economista Jesús Palacios Chacín, presentadas durante la Semana Empresarial UCAB. Palacios, profesor de Macroeconomía, afirmó que el país necesita una política económica coherente que priorice frenar la inflación y eliminar el diferencial cambiario para aspirar a una recuperación sostenida, tras perder tres cuartas partes de su tamaño económico entre 2014 y 2021. El economista sostuvo que una recuperación del consumo requiere un crecimiento más profundo y estable, con mayor incorporación del sector industrial. Señaló que el modelo de una única tasa de cambio y libre uso de moneda aplicado entre 2021 y 2023 redujo presiones cambiarias y distorsiones inflacionarias.

Más leídas Inflación, brecha cambiaria y desempeño económico Según las estimaciones presentadas, el valor real del PIB venezolano cerró 2025 en 36.000 millones de dólares. Para 2026, Palacios proyecta un crecimiento de 12%, tras un ritmo irregular que combinó rebote en 2022 y moderación en 2023 y 2025. El avance económico dependerá de la industria petrolera, del nuevo momento político con Estados Unidos y de la llegada de inversión extranjera sostenida, condicionada a la reducción de la inflación y de la brecha cambiaria, factores que generan dudas entre inversionistas. En abril, la inflación acumulada alcanzó 72%, mientras que la variación de precios en dólares se ubicó en 4,8% en los primeros cuatro meses del año.

Las intervenciones cambiarias del Banco Central de Venezuela (BCV) suman 3.993 millones de dólares en lo que va de año. Para Palacios, el volumen evidencia la ineficacia de la política cambiaria, pues la brecha entre el tipo de cambio oficial y el de referencia acumula entre 30% y 40%. El economista señaló que el Gobierno ha mantenido una “devaluación a cuentagotas” y una tasa oficial “inexplicable”, lo que sugiere una estrategia orientada a preservar un diferencial que contribuya a financiar gasto público. Las proyecciones apuntan a un aumento de 69,7% en el flujo de divisas frente a 2025, lo que permitiría una reducción gradual de la brecha cambiaria.

La inflación en dólares podría cerrar el año cerca de 20%, asociada a un diferencial que hoy ronda 45%. Los sectores con mayor inflación interanual en dólares son equipamiento del hogar (58,5%), esparcimiento y cultura (42,3%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (41,1%). El tipo de cambio oficial cerraría 2026 en 950 bolívares por dólar, mientras que la tasa de referencia USDT se ubicaría en 1.025 bolívares, según las proyecciones. Producción petrolera El sector petrolero, que creció 12% en 2025, podría alcanzar una producción de 1.320.000 barriles diarios al cierre de 2026, un incremento superior al 20%.

En abril, la producción se ubicó en 1.136.000 barriles diarios, un aumento de 41.000 barriles frente a marzo. Con la ampliación de licencias a petroleras internacionales y un mercado en el que Estados Unidos concentra 70% de las ventas, los ingresos por exportaciones podrían llegar a 21,2 millardos de dólares en 2026. Palacios destacó que 73% de los ingresos petroleros provienen de EE. UU., lo que refleja un cambio en la estructura de mercados.

Señaló que, por primera vez desde 2019, Venezuela reporta producción por encima del millón de barriles diarios. Presión fiscal El Seniat recaudó 1.620 millones de dólares en marzo, un aumento de 39% frente a febrero. El acumulado del año asciende a 3.549 millones, un incremento de 27% respecto a 2025. Palacios afirmó que la presión fiscal ha aumentado con nuevos aportes derivados de la Ley de Pensiones, el IGTF y tributos municipales.

Según sus cálculos, el empresariado formal declara 60% de su margen operativo. El flujo de remesas se estabilizó en torno a 3.200 millones de dólares entre 2023 y 2025, consolidándose como una fuente relevante de divisas para los hogares y un soporte del consumo privado. Para 2026 se espera un comportamiento similar. La migración venezolana supera los 9 millones de personas, según el Observatorio de la Diáspora Venezolana.

El 58% envía remesas de forma regular. El 62% está en edad plenamente productiva y el 51% tiene empleo a tiempo completo. Palacios afirmó que Venezuela podría obtener un “bono demográfico” si entre 20% y 30% de la diáspora regresara al país. Salarios La Canasta Alimentaria Familiar alcanzó 730 dólares en abril, lo que exige 365.000 bolívares para cubrirla.

El salario mínimo y las pensiones, de 130 bolívares, no ofrecen cobertura alguna. El ingreso mínimo integral, basado en bonificaciones, tampoco compensa la inflación ni la brecha cambiaria. Palacios sostuvo que mejorar los salarios requiere “doblarle el brazo a la inflación y a la devaluación”. Llevar el ingreso promedio a 400 dólares (80% de la canasta) tomará tiempo y dependerá de reformas estructurales.

Un ajuste de esa magnitud en el sector público, con 3,1 millones de trabajadores, absorbería 100% de los ingresos petroleros del año, según sus estimaciones. Con información de El Ucabista