La cita está dedicada al centenario del director Julio García Espinosa y al legado político y cultural del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, además del aniversario 65 de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. El presidente de esta organización en Camagüey y fundador del Taller, Armando Pérez, destacó que el evento “nació en circunstancias similares a las de hoy”, y ha sobrevivido por más de tres décadas como expresión de resistencia cultural. Pérez Padrón subrayó la vigencia del pensamiento de Fidel Castro en la cultura, recordando su idea de que “si no sobrevivimos culturalmente no sobrevivimos ni económica ni políticamente”, como eje de la defensa del audiovisual. El encuentro reunirá a críticos, investigadores y realizadores en Camagüey para debatir la memoria cinematográfica, los desafíos del cine contemporáneo y la preservación de la crítica como instrumento de análisis cultural.
Álvaro Yaxcel Lescaille, director provincial de Cine, afirmó que “Camagüey no renuncia”, al destacar homenajes a fundadores del taller y la continuidad de la política cultural en la provincia. La programación se articula con la tradición del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, institución clave en la consolidación del cine nacional como expresión artística y educativa desde 1959. Entre los debates figuran obras esenciales del séptimo arte de este país como “La muerte de un burócrata” y “La última cena”, consideradas referentes latinoamericanos de fuerte compromiso social. Durante el taller también se desarrollarán peñas, exposiciones, presentaciones de libros y encuentros entre especialistas y público, para acercar el cine a comunidades camagüeyanas como estrategia cultural inclusiva.
Fundado en 1993, el Taller Nacional de Crítica Cinematográfica se mantiene como símbolo de resistencia cultural y defensa de la diversidad audiovisual frente a las dinámicas globales de homogenización mediática. mar/fam