La justicia nicaragüense condenó a Jean Claude Arróliga Somoza a tres años y seis meses de prisión tras ser declarado culpable del delito de robo con fuerza en las cosas con circunstancias agravantes; cometido en perjuicio de Norma Esperanza Carballo García, propietaria de una pulpería ubicada en la colonia Nicarao, Distrito V de Managua. De acuerdo con la sentencia judicial, los hechos ocurrieron la madrugada del 13 de enero de 2026, aproximadamente a las 3:00 a.m. La víctima se encontraba dormida en el interior de su vivienda. El acusado llegó hasta la propiedad, que además funciona como negocio familiar, y aprovechó que la puerta principal no tenía candado colocado.
La sentencia establece que Jean Claude Arróliga Somoza deberá cumplir la pena en el Sistema Penitenciario Nacional “Jorge Navarro”, ubicado en el municipio de Tipitapa; donde permanecerá privado de libertad mientras cumple la sanción impuesta por las autoridades judiciales. Asimismo, en la Sala 9 de los Juzgados de Managua; dos ciudadanos comparecieron este martes en audiencia inicial ante las autoridades judiciales. Se les señala por el presunto delito de tráfico de estupefacientes, luego de ser capturados por agentes policiales en el Distrito VII de Managua cuando supuestamente portaban cocaína. Procesados por tráfico de drogas en Managua De acuerdo con la acusación presentada por el Ministerio Público, los procesados David Antonio González Echaverry y Luis Bekeer Labonte Abraham; fueron detenidos el pasado 14 de mayo de 2026.
La acusación sostiene que, durante la requisa, a David Antonio González se le encontraron 56 gramos de cocaína ocultos en la bolsa delantera derecha de su short; además de un teléfono celular Samsung Galaxy A72 color negro. Por su parte, a Luis Bekeer Labonte se le habrían ocupado otros 56 gramos de cocaína escondidos en la pretina de su short; así como un celular Samsung Galaxy A32 color morado. Durante la audiencia inicial en Managua, la autoridad judicial conoció los elementos de convicción presentados por la Fiscalía para determinar si el proceso avanza a la siguiente etapa judicial; mientras los acusados ejercen su derecho a la defensa.