Desde que el modo oscuro se integró en los smartphones, más y más aplicaciones han diseñado su propia adaptación, provocando que su uso se haya extendido a prácticamente todo el sistema. Aunque podría parecer una buena noticia, lo cierto es que el modo oscuro no siempre le viene bien a nuestros ojos o a nuestro teléfono. Debemos saber escoger cuándo, cómo y dónde utilizar el modo oscuro, porque si decidimos mantenerlo activo las 24 horas del día y durante los 7 días de la semana, provocaremos efectos negativos que nos pasarán factura. El modo oscuro afecta a los ojos Aunque lo habitual es pensar que el modo oscuro permitirá que nuestra vista descanse, la realidad es que eso no sucederá si miramos la pantalla ante un sol radiante.
Tampoco cuando necesitemos un alto nivel de contraste, y esto a la larga terminará afectando a nuestra capacidad de leer en la pantalla o en el papel. Al tratar de mirar texto en color blanco sobre tonos negros o grises, el iris de los ojos trata de abrirse para capturar la luz de las letras, lo que termina formando el enfoque y genera mayor agotamiento visual e incluso reseca nuestra vista con largos esfuerzos. Muchas personas sufren un mínimo de astigmatismo, que se puede agravar con el uso indebido del modo oscuro por la fatiga muscular que este provoca. Los efectos también suelen tener repercusión en el dolor de cabeza por la tensión que provocamos en la mirada.
Usar el modo oscuro no siempre ahorra batería La creencia popular nos lleva a pensar que el modo oscuro permite ahorrar energía y, aunque sobre el papel esto es una realidad que ocurre sobre todo en los paneles AMOLED, la realidad es diferente. Si utilizamos el modo oscuro en entornos con mucha luz, el teléfono tendrá que aumentar todavía más el nivel de brillo para que lo veamos correctamente y eso por lo tanto disminuirá a mayor velocidad la batería restante. Estudios de la Universidad de Purdue demostraron que el ahorro por utilizar el modo oscuro resulta de apenas un 3% como mínimo y un 9% como máximo en la mayoría de casos, llevando a preguntarnos si realmente merece la pena preocuparnos por activarlo o no. ¿Cuándo deberíamos usar el modo oscuro? Lo ideal para sacarle el máximo provecho, conseguir un ahorro real de la batería y que nuestra vista no sufra, se reduciría a usar el modo oscuro cuando estamos en casa, el sol ya se ha escondido y no tenemos que pensar en salir hasta el día siguiente.
Es por eso que muchos fabricantes han integrado un sistema que nos permite programar el modo oscuro automáticamente en el momento en el que anochece en nuestra ubicación o bien hacerlo por horario para adaptarnos a nuestros ritmos. Si tienes un iPhone, tendrás que acceder a los Ajustes, tocar en Pantalla y brillo, para posteriormente tocar en la opción Automático. En los móviles Android los pasos no cambian demasiado: Ajustes > Pantalla > Tema oscuro, para elegir finalmente la opción de Programación, donde tendremos la libertad de elegir el horario ideal.