La pensión cambia en España: el Gobierno confirma lo que los jubilados autónomos esperaban

La pensión cambia en España: el Gobierno confirma lo que los jubilados autónomos esperaban

El Gobierno ha dado luz verde a un cambio importante en la pensión de los ciudadanos españoles. Gracias a ello, ahora los jubilados autónomos no se tendrán que despedir del trabajo, sino que tendrán la oportunidad de cobrarla y seguir trabajando, aunque con un requisito. España sigue introduciendo cambios que acercan la vida en el país a la de otros países. En este caso, el cobro de la pensión va a cambiar y, a partir de ahora, se introducirá la política de la jubilación flexible también para los autónomos.

Esto significa que será posible cobrar la pensión y continuar trabajando. Aprobado por el Consejo de Ministros La jubilación flexible avanza un paso más allá con la aprobación del Consejo de Ministros hoy martes día 26 de mayo de 2026. Son buenas noticias para personas que estuvieran pensando en retomar su trabajo como autónomos en paralelo al cobro de la pensión. Hasta ahora, la fórmula de la jubilación flexible estaba disponible para jubilados asalariados, pero con esta novedad se expandirá también a los autónomos.

El resultado es un beneficio claro para muchas personas que todavía quieren seguir trabajando. De esta manera, podrán cobrar parte de la pensión y seguir trabajando a tiempo parcial para continuar obteniendo ingresos por su propia cuenta. El Consejo de ministros también ha desvelado otras novedades que entrarán en vigor como forma de seguir dinamizando las pensiones. Por ejemplo, se introduce un aumento en el porcentaje de pensión que se podrá cobrar en algunos de los casos.

Por otra parte, se indica que quienes solo podrán recalcular su pensión a futuro serán los jubilados forzosos. Requisito y aumento de porcentaje Por otro lado, hay que tener en cuenta que se plantea un requisito fundamental: que los futuros jubilados no hayan estado activos como autónomos en los tres años anteriores a la jubilación. El aspecto positivo es que no habrá que esperar un periodo de tiempo concreto para solicitar la jubilación flexible. También se introducen, como indicamos, cambios en los porcentajes que se pueden cobrar y en el tiempo que se puede trabajar de manera parcial: - Aumenta el tiempo durante el que se puede trabajar.

Pasa de entre el 25% y el 75% a entre el 33% y el 80%. - La pensión a cobrar se reduce en proporción al tiempo utilizado de la jornada de trabajo. Si trabajamos un 80%, cobraremos una pensión del 20% y si trabajamos un 60% del tiempo, cobraremos una pensión del 40%, por ejemplo. Además, aumenta el porcentaje de pensión si iniciamos la jubilación flexible cuando hayan pasado un mínimo de seis meses desde que nos hayamos jubilado. Así, si la jornada está entre el 55% y el 80%, la pensión aumentará en un 25% extra.

En el caso de que la jornada sea del 33% o superior por debajo del 55%, el aumento será del 15%. Por último, se especifica que, para el trabajo autónomo, los pensionistas podrán conseguir hasta el 25% de la pensión en paralelo a su actividad laboral. ¿Cuándo entrarán en vigor estos cambios? Tal y como ha trascendido en la prensa, los cambios entrarán en vigor una vez hayan pasado tres meses desde que se oficialicen en el BOE (Boletín Ofcial del Estado). La buena noticia para quienes estén esperando los cambios es que las modificaciones no tienen que pasar por las manos del Parlamento, así que el proceso será más rápido de lo que ha ocurrido en otros casos.

Tal y como indican desde el Gobierno, las medidas que se introducen son voluntarias. El objetivo es que la vida de los autónomos pase a tener una mayor flexibilidad a medida que se acercan a una edad superior. Así, no tendrán que cortar por lo sano su actividad profesional y podrán encontrar un punto medio entre seguir trabajando y estar jubilados. Se espera que la aceptación de estas medidas sea buena tal y como ha ocurrido recientemente desde que se comenzara a fomentar la jubilación flexible.

Según los datos que han comunicado, de 2019 a 2026 la edad de jubilación se ha retrasado, pasando de 64,4 años a 65,5 años como media. Lo que explica el Gobierno es que con estos resultados se confirma que España está avanzando para adaptarse a una vida moderna que responda a las necesidades de los ciudadanos.