Los discos duros tradicionales podrían estar cerca de desaparecer o, al menos, de tener la misma importancia de la que gozan en la actualidad. El culpable sería Samsung, que está trabajando en nuevas unidades de almacenamiento masivo capaces de gestionar hasta 1.000 TB. Te contamos todos los detalles que se conocen hasta ahora. El buen trabajo que están haciendo la inmensa mayoría de los fabricantes especializados nos permite disfrutar de unidades de almacenamiento cada vez más potentes, versátiles y de mayor capacidad.
Una las marcas más destacadas de este sector es Samsung, uno de los líderes en materia de innovación. La compañía estaría trabajando en una nueva tecnología que nos permitiría conseguir unidades de almacenamiento SSD de 1 PB de capacidad o, lo que es lo mismo, de hasta 1.000 TB. Sin dudas, unas cifras jamás alcanzadas hasta el momento actual. La información se ha conocido después de una reunión que ha mantenido la compañía tecnológica con la compañía de software estadounidense Scality’s, así como con diferentes medios de comunicación especializados.
Según han afirmado, las unidades de 1 PB ya se encuentran en el laboratorio y se están trabajando sobre ellas en diferentes escenarios, con el objetivo de entender a fondo su comportamiento y cómo nos pueden ayudar en materia de almacenamiento. Una tecnología diseñada para los centros de datos La nueva categoría de almacenamiento, que recibiría el nombre de SSD nearline, estaría enfocada principalmente en dar servicio a los centros de datos y a los entornos profesionales que están acostumbrados a mover grandes volúmenes de datos. El objetivo que persigue la compañía no es tanto el de sustituir a los SSD de alto rendimiento, sino consolidarse como una alternativa a los HDD para desarrollar tareas que no necesitan de acceso constante a la escritura, pero se requiere mucha capacidad de almacenamiento. Según se informa, al poderse fabricar en formatos de alta densidad, se podrían instalar en racks, lo que permitiría concentrar una gran cantidad de almacenamiento en muy poco espacio físico.
Como decimos, no se trata de una solución orientada al consumidor final, pero sí que se podrían utilizar en espacios profesionales que suelan trabajar con este tipo de cantidades de datos. Menor durabilidad, pero más almacenamiento Pero, ¿por qué hemos mencionado que no está indicado para usos que requieren de un acceso constante a la escritura? Según los datos que se han compartido, no están diseñados para escribir grandes volúmenes de datos. De hecho, podrían soportar sobre 0,1 escrituras al día durante cinco años.
Se considera que tendrán una durabilidad cinco veces menor que los SSD QLC actuales. Por tanto, podrían ser utilizados para almacenar copias de seguridad en entornos profesionales, almacenar datos en la nube o guardar los datos históricos sobre prácticamente cualquier aspecto. Todo ello teniendo en cuenta que el rendimiento que han demostrado es bastante similar a los SSD QLC. De momento, no se ha compartido ninguna información relativa a la posible fecha de lanzamiento.
Lo único que sabemos es que no existe ningún indicio que apunte a un posible lanzamiento antes del año 2027, dada la fase de desarrollo primario en la que todavía se encuentra y a todas las regulaciones que deberá superar hasta que entre en fase de comercialización. Siempre es una buena señal que marcas como Samsung trabajen en desarrollar este tipo de tecnologías, dado el impacto positivo que pueden llegar a tener en el día a día de una gran cantidad de empresas que trabajan con volúmenes de datos tan grandes en su día a día.