¿Qué factores han provocado la caída de la popularidad del presidente Yamandú Orsi en Uruguay?

¿Qué factores han provocado la caída de la popularidad del presidente Yamandú Orsi en Uruguay?

¿Qué factores han provocado la caída de la popularidad del presidente Yamandú Orsi en Uruguay? ¿Qué factores han provocado la caída de la popularidad del presidente Yamandú Orsi en Uruguay? Sputnik Mundo Una caída pronunciada en la aprobación del Gobierno pone en aprietos al presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, que llegó al poder como un "discípulo" de José... 27.05.2026, Sputnik Mundo Un año y dos meses después de haber asumido, el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, afronta una repentina caída en la aprobación de su gestión, que no solo pone prematuramente en aprietos la gestión del discípulo de José Mujica, sino que también evidencia que el pequeño país sudamericano no escapa al cada vez más acelerado hartazgo hacia los oficialismos.Varias consultoras de opinión advirtieron, a mediados de mayo, que la imagen del Gobierno de Orsi había comenzado a caer sistemáticamente en los sondeos, consolidando un balance negativo entre los uruguayos. La consultora Factum, por ejemplo, consignó que el 46% de los uruguayos "desaprueba" la gestión del Gobierno, de acuerdo a la medición correspondiente al segundo bimestre del año. En el mismo estudio, solo el 29% de los consultados dijo aprobar lo hecho por el mandatario.Pero el dato más revelador está en la comparación con los estudios hechos desde la asunción de Orsi, el 1 de marzo de 2025.

Siempre según Factum, la desaprobación del Gobierno pasó de 22% en el segundo bimestre de 2025 (marzo-abril) a 41% durante el primer bimestre de 2026 (enero-febrero) y siguió creciendo en los meses siguientes.La tendencia es compartida por Equipos, otra de las consultoras de opinión pública más relevantes en el país, que incluso lleva el dato de la desaprobación al 48% y un saldo neto de menos 21 puntos.El dato no pasó inadvertido para el propio presidente, que en rueda de prensa reconoció que los datos son "una luz anaranjada" sobre su gestión. "Si hay gente que no está conforme, hay algo que no está saliendo bien. Hay que mejorar", respondió el mandatario a medios nacionales, remarcando que la caída en la imagen de su Gobierno amerita "que revisemos lo que estamos haciendo".La necesidad de resultados inmediatosEn diálogo con Sputnik, el sociólogo uruguayo y director de la consultora Factum, Eduardo Bottinelli, dijo que, si bien "es esperable" que un presidente comience a presentar una baja en su aprobación pública hacia la mitad de su Gobierno, en este caso "la caída que se ha dado es más rápida de lo habitual".En ese sentido, el experto vinculó el fenómeno con "un tema de época que también empieza a verse en Uruguay" y que se relaciona con caídas más aceleradas del crédito político de los oficialismos en la región. Así, subrayó, el escenario uruguayo no escapa a lógicas regionales que acrecientan "la necesidad de respuestas rápidas a cuestiones más emocionales y reactivas".Para Bottinelli, las encuestas dan cuenta de un dato clave en la caída de la aprobación de Orsi: muchos de los que ahora dicen que no lo apoyan, lo votaron en las elecciones de finales de 2025, cuando se impuso electoralmente sobre el candidato del Partido Nacional, Álvaro Delgado.En efecto, el apoyo a la gestión del presidente uruguayo entre quienes sí lo votaron pasó de 82% en junio de 2025 a 59% en mayo de 2026. Al mismo tiempo, votantes de la oposición que al comienzo del período se mostraban más "neutros", ahora se expresan decididamente en contra.Para Bottinelli, el fenómeno resulta interesante en un país que no ha atravesado grandes debacles económicas ni sociales en los últimos meses y que tampoco ha debido hacer frente a denuncias de corrupción que expliquen la antipatía.

Sin embargo, una de las explicaciones puede estar en las "expectativas" que los propios votantes del Frente Amplio tenían sobre el período de Orsi, que marcó el regreso de la izquierda al poder tras cinco años de Luis Lacalle Pou (2020-2025), del tradicional Partido Nacional.Si bien el Goberino ha presentado cifras oficiales que dan cuenta de bajas en la mayoría de los delitos, la alta tasa de homicidios en Montevideo y particularmente en algunas zonas de la capital sigue siendo un desafío de gestión para el ministro del Interior de Orsi, Carlos Negro, un exfiscal de Homicidios reconvertido en jerarca político.A eso se suma un creciente problema de indigencia, ya que la cantidad de personas en situación de calle se triplicó en la última década, arañando en 2025 la cifra de 14.000 personas. El dato obligó a Orsi a admitir que "la magnitud del problema es mayor de lo que se preveía", por lo que se activó un plan especial para derivar a las personas a centros de acogida. Que el 60% de las personas sin vivienda sean expresidiarios vincula el problema directamente con las urgencias en materia de criminalidad que ya afrontaba la gestión de Orsi.De Mujica a OrsiPara Bottinelli, los problemas del Gobierno uruguayo para resolver este tipo de problemas han llevado a que muchos de los votantes del Frente Amplio comiencen a cuestionarse sobre "el rumbo" de una gestión que, de acuerdo al experto, adolece de "un buque insignia grande o una narrativa" que le ayude a superar los posibles deslices.En opinión del director de Factum, las características del liderazgo de Orsi también contribuyeron a que su imagen cayera en los últimos meses. Es que, a diferencia de los dos presidentes anteriores de la izquierda uruguaya —Tabaré Vázquez (2005-2010 y 2015-2020) y José Mujica (2010-2015)—, Orsi llegó a la presidencia sin ser un líder indiscutido dentro del Frente Amplio.A pesar de que integra el MPP y que ha sido dos veces intendente de Canelones —el segundo departamento más poblado solo por detrás de Montevideo—, Orsi no ha cultivado ese peso en la interna partidaria, donde prevalecen otras figuras como el actual secretario de la Presidencia Alejandro Sánchez.Para Bottinelli, tanto Vázquez como Mujica habían logrado consolidar un liderazgo basado, tanto en haber sido el primer intendente de la izquierda y varias veces candidato a presidente en el caso de Vázquez, como en su propia personalidad, en el caso de Mujica.

Ahora, sin embargo, la izquierda uruguaya parece no encontrar un líder claro, incluso a pesar de haber conquistado el Gobierno.En cualquier caso, el presidente uruguayo podría afrontar más complicaciones si la confianza de los votantes sigue en baja hacia 2027, año que marcará el punto medio de un mandato que culminará en marzo de 2030. De no haber un cambio de tendencia, pronosticó el experto, el Gobierno uruguayo podría afrontar una mayor conflictividad por parte de los sindicatos o algunos sectores sociales y es probable que se vea forzado a "hacer algunos cambios, quizás no drásticos pero sí de figuras".De todos modos, el experto desestimó que el malestar pueda derivar en "una situación de estallido social o de protestas masivas", en parte gracias a una "institucionalidad que impide que haya debacles" en el pequeño país sudamericano. política, yamandú orsi, josé mujica, tabaré vázquez, uruguay, frente amplio, montevideo, sputnik (medio de comunicación), movimiento de participación popular (mpp), 💬 opinión y análisis política, yamandú orsi, josé mujica, tabaré vázquez, uruguay, frente amplio, montevideo, sputnik (medio de comunicación), movimiento de participación popular (mpp), 💬 opinión y análisis ¿Qué factores han provocado la caída de la popularidad del presidente Yamandú Orsi en Uruguay? Una caída pronunciada en la aprobación del Gobierno pone en aprietos al presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, que llegó al poder como un "discípulo" de José Mujica, pero parece perder el apoyo de sus propios votantes. Un analista explicó a Sputnik que los magros resultados sociales y en seguridad han llevado a cuestionar "el rumbo" de la gestión.

Un año y dos meses después de haber asumido, el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, afronta una repentina caída en la aprobación de su gestión, que no solo pone prematuramente en aprietos la gestión del discípulo de José Mujica, sino que también evidencia que el pequeño país sudamericano no escapa al cada vez más acelerado hartazgo hacia los oficialismos. Varias consultoras de opinión advirtieron, a mediados de mayo, que la imagen del Gobierno de Orsi había comenzado a caer sistemáticamente en los sondeos, consolidando un balance negativo entre los uruguayos. La consultora Factum, por ejemplo, consignó que el 46% de los uruguayos "desaprueba" la gestión del Gobierno, de acuerdo a la medición correspondiente al segundo bimestre del año. En el mismo estudio, solo el 29% de los consultados dijo aprobar lo hecho por el mandatario.

Pero el dato más revelador está en la comparación con los estudios hechos desde la asunción de Orsi, el 1 de marzo de 2025. Siempre según Factum, la desaprobación del Gobierno pasó de 22% en el segundo bimestre de 2025 (marzo-abril) a 41% durante el primer bimestre de 2026 (enero-febrero) y siguió creciendo en los meses siguientes. La tendencia es compartida por Equipos, otra de las consultoras de opinión pública más relevantes en el país, que incluso lleva el dato de la desaprobación al 48% y un saldo neto de menos 21 puntos. El dato no pasó inadvertido para el propio presidente, que en rueda de prensa reconoció que los datos son "una luz anaranjada" sobre su gestión. "Si hay gente que no está conforme, hay algo que no está saliendo bien.

Hay que mejorar", respondió el mandatario a medios nacionales, remarcando que la caída en la imagen de su Gobierno amerita "que revisemos lo que estamos haciendo". Luz “anaranjada” | “La opinión pública es algo a tener en cuenta”, afirmó el presidente Yamandú Orsi al ser consultado acerca del resultado de encuestas que dan cuenta de una caída de la aprobación a su gobierno. pic.twitter.com/CuPG9YaQJY En diálogo con Sputnik, el sociólogo uruguayo y director de la consultora Factum, Eduardo Bottinelli, dijo que, si bien "es esperable" que un presidente comience a presentar una baja en su aprobación pública hacia la mitad de su Gobierno, en este caso "la caída que se ha dado es más rápida de lo habitual". En ese sentido, el experto vinculó el fenómeno con "un tema de época que también empieza a verse en Uruguay" y que se relaciona con caídas más aceleradas del crédito político de los oficialismos en la región. Así, subrayó, el escenario uruguayo no escapa a lógicas regionales que acrecientan "la necesidad de respuestas rápidas a cuestiones más emocionales y reactivas". "Creo que por detrás se está dando un proceso de descreimiento y desinterés en la política que es creciente y que hace que tanto el Gobierno como la oposición no sean bien valorados por la población", argumentó.

Para Bottinelli, las encuestas dan cuenta de un dato clave en la caída de la aprobación de Orsi: muchos de los que ahora dicen que no lo apoyan, lo votaron en las elecciones de finales de 2025, cuando se impuso electoralmente sobre el candidato del Partido Nacional, Álvaro Delgado. En efecto, el apoyo a la gestión del presidente uruguayo entre quienes sí lo votaron pasó de 82% en junio de 2025 a 59% en mayo de 2026. Al mismo tiempo, votantes de la oposición que al comienzo del período se mostraban más "neutros", ahora se expresan decididamente en contra. Para Bottinelli, el fenómeno resulta interesante en un país que no ha atravesado grandes debacles económicas ni sociales en los últimos meses y que tampoco ha debido hacer frente a denuncias de corrupción que expliquen la antipatía.

Sin embargo, una de las explicaciones puede estar en las "expectativas" que los propios votantes del Frente Amplio tenían sobre el período de Orsi, que marcó el regreso de la izquierda al poder tras cinco años de Luis Lacalle Pou (2020-2025), del tradicional Partido Nacional. "Estudios muestran que había una fuerte idea dentro de los votantes del FA de que el Gobierno de Orsi iba a ser mejor que el anterior en algunas áreas específicas en las que la gestión actual no está saliendo bien parada, como la seguridad o la situación de las personas en situación de calle", explicó Bottinelli. A eso se suma un creciente problema de indigencia, ya que la cantidad de personas en situación de calle se triplicó en la última década, arañando en 2025 la cifra de 14.000 personas. El dato obligó a Orsi a admitir que "la magnitud del problema es mayor de lo que se preveía", por lo que se activó un plan especial para derivar a las personas a centros de acogida. Que el 60% de las personas sin vivienda sean expresidiarios vincula el problema directamente con las urgencias en materia de criminalidad que ya afrontaba la gestión de Orsi.

Para Bottinelli, los problemas del Gobierno uruguayo para resolver este tipo de problemas han llevado a que muchos de los votantes del Frente Amplio comiencen a cuestionarse sobre "el rumbo" de una gestión que, de acuerdo al experto, adolece de "un buque insignia grande o una narrativa" que le ayude a superar los posibles deslices. En opinión del director de Factum, las características del liderazgo de Orsi también contribuyeron a que su imagen cayera en los últimos meses. Es que, a diferencia de los dos presidentes anteriores de la izquierda uruguaya —Tabaré Vázquez (2005-2010 y 2015-2020) y José Mujica (2010-2015)—, Orsi llegó a la presidencia sin ser un líder indiscutido dentro del Frente Amplio. "Orsi no es ni siquiera el líder de su sector político, el Movimiento de Participación Popular (MPP)", apuntó Bottinelli, en referencia a la agrupación fundada por José Mujica y que, al influjo de la figura del exguerrillero y mandatario uruguayo, logró consolidarse como el espacio más votado dentro de la coalición de izquierda Frente Amplio. A pesar de que integra el MPP y que ha sido dos veces intendente de Canelones —el segundo departamento más poblado solo por detrás de Montevideo—, Orsi no ha cultivado ese peso en la interna partidaria, donde prevalecen otras figuras como el actual secretario de la Presidencia Alejandro Sánchez.

Para Bottinelli, tanto Vázquez como Mujica habían logrado consolidar un liderazgo basado, tanto en haber sido el primer intendente de la izquierda y varias veces candidato a presidente en el caso de Vázquez, como en su propia personalidad, en el caso de Mujica. Ahora, sin embargo, la izquierda uruguaya parece no encontrar un líder claro, incluso a pesar de haber conquistado el Gobierno. "Hay un problema en cómo el Frente Amplio está construyendo los liderazgos hacia adelante. No aparece un gran líder o referente, sino que se va más hacia una transición con un liderazgo más colectivo o de varias cabezas", apuntó el analista. En cualquier caso, el presidente uruguayo podría afrontar más complicaciones si la confianza de los votantes sigue en baja hacia 2027, año que marcará el punto medio de un mandato que culminará en marzo de 2030.

De no haber un cambio de tendencia, pronosticó el experto, el Gobierno uruguayo podría afrontar una mayor conflictividad por parte de los sindicatos o algunos sectores sociales y es probable que se vea forzado a "hacer algunos cambios, quizás no drásticos pero sí de figuras". De todos modos, el experto desestimó que el malestar pueda derivar en "una situación de estallido social o de protestas masivas", en parte gracias a una "institucionalidad que impide que haya debacles" en el pequeño país sudamericano. No te pierdas las noticias más importantes Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estosenlaces. Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).

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