Se va Alexia en plenitud y con las imágenes frescas en las retinas de los culés de la capitana azulgrana exultante, abrazada a la cuarta Champions del Barça femenino. La jugadora de Mollet del Vallès se marcha a los 32 años con todo hecho en la entidad barcelonista, con una imagen intachable y con una lección dejada en sus últimos años que debe servir para cualquier deportista, sobre todo para los que empiezan. Que incluso cuando se baja al infierno, al que le llevó la lesión de rodilla que sufrió en 2022, se puede volver con trabajo y esfuerzo. Y cómo ha vuelto.
Porque la calidad con Alexia ya venía de serie y lo que la hizo llegar a ganar dos Balones de Oro y 38 títulos con el Barça fue su constancia, seriedad, esfuerzo y dedicación. De ahí que se convirtiese en un referente deportivo internacional. Hay algo que no se debe olvidar de Alexia, y también de Aitana y del resto de sus compañeras: que cuando el Barça masculino de los inicios de Laporta zozobraba a nivel internacional, ellas mantuvieron el brillo del club en los torneos y galardones individuales como el Balón de Oro. Gracias a ellas, los directivos se pudieron poner el smoking para ir a las galas donde la nobleza futbolística europea se daba cita cada año.
Y eso vale mucho. Alexia se despidió ayer en un vídeo bajo los acordes de la descarnada ‘Magnolias’ de Rosalía, una canción donde la cantante de Sant Esteve Sesrovires pide que su funeral sea dulce e incluso que echen azúcar moreno sobre el ataúd. A Alexia le queda mucha vida por delante pero, sin duda, su adiós de hoy dejará un gran sabor de boca.