Análisis de Mina the Hollower, una mezcla de Zelda y Castlevania tan bueno, bonito y barato que vas a sentir que atracas a sus responsables

Análisis de Mina the Hollower, una mezcla de Zelda y Castlevania tan bueno, bonito y barato que vas a sentir que atracas a sus responsables

Análisis y opinión de Mina the Hollower, el nuevo juego de Yacht Club Games (creadores de Shovel Knight), una mezcla de Zelda y Castlevania... y uno de los mejores juegos del año. En 2014, Yacht Club Games lanzaba Shovel Knight, un juego que gracias a sus gráficos y jugabilidad estilo retro, se convirtió en una joya independiente. Y ahora, doce años después, repiten la jugada con su nuevo trabajo: Mina the Hollower, que llega esta semana a Nintendo Switch 2, Nintendo Switch, PS5, PS4, Xbox Series X|S y PC (jugable en Steam Deck o ROG Xbox Ally X). De nuevo, apuestan por un título en el que se respira aroma retro en todos los aspectos.

Pero si Shovel Knight bebía de los plataformas 2D de la época de los 8 bits, Mina toma como principal inspiración dos sagas muy diferentes: las entregas de The Legend of Zelda para Game Boy y Game Boy Color y la saga Castlevania. En todos estos años, Yacht Club Games ha seguido haciendo juegos, aunque siempre de carácter menor y relacionados con la IP que los dio a conocer. Así que cualquiera pensaría que, después de tanto tiempo, puede que el estudio haya perdido su magia. O que, quizás, han salido tantos juegos imitando -precisamente- el estilo retro de Shovel Knight, que lo tienen muy complicado para sobresalir.

Pero nada más lejos de la realidad: podemos decir sin miedo que Mina the Hollower es una nueva joya indie y uno de los mejores juegos de 2026. Y os voy a contar por qué lo es en este análisis de Mina the Hollower para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC, en el que me voy a centrar en estos aspectos: Jugabilidad y gameplay de Mina the Hollower en PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC La historia nos pone en el papel de Mina, una ratona, inventora y vaciadora que vuelve a Tenebrosa para reparar los siete generadores de chispas que permitieron que la sociedad floreciese en la isla. Si habéis jugado a Zelda Link's Awakening, Oracle of Ages u Oracle of Seasons, en seguida os vais a sentir como en casa, pues Mina sigue al dedillo el estilo de dichos títulos: los gráficos, la perspectiva, el movimiento y el control del personaje... O el propio hecho de tener que completar siete mazmorras para superar la aventura.

De la saga Castlevania, Mina the Hollower toma la ambientación gótica pero colorida, las subarmas, que son útiles tanto al combatir como al explorar, y, por supuesto, el látigo, que es el arma predilecta de Mina. Y digo predilecta porque hay cinco armas principales diferentes, cada una con un estilo de juego muy distinto y con posibilidad de aprender nuevos ataques a lo largo de la aventura. Esto ya es un pequeño indicativo de que Mina the Hollower no se limita a copiar lo que hicieron los que vinieron antes, sino que añade toneladas de elementos de cosecha propia. El más destacable sin ninguna duda es la mecánica que da nombre al juego: el soterramiento.

Mina puede sumergirse bajo tierra durante unos breves segundos, una acción que tiene muchas aplicaciones jugables y hace que el combate y la exploración sean muy entretenidos. Bajo tierra, Mina se desplaza más deprisa, así que es un movimiento esencial para esquivar ataques o colocarnos a la espalda de los enemigos. Además, al emerger, la distancia de salto aumenta, así que debemos usar este movimiento para alcanzar lugares a los que no se llega con un salto normal. Pero la clave está en que el juego nos propone continuamente mecánicas diferentes para sacar partido de las acciones.

Este es uno de los aspectos más brillantes de Mina y cualquier cosa que diga se queda corta comparada con la cantidad de cosas diferentes que incluye. Por ejemplo, en una misma región, hay muelles de impulso, viento que dificulta el desplazamiento, cosechadoras que nos impiden el paso y rayos (y pararrayos). Mina the Hollower es así TODO el tiempo: siempre hay algo que no habías visto antes, algo que te invita a pensar cómo sacar partido de las acciones y herramientas a tu disposición y algo que te hace maravillarte con la capacidad de inventiva que tienen en Yacht Club Games. Es sencillamente imposible aburrirse.

Otra de las claves de Mina the Hollower es su densidad. Porque cada pantalla o habitación está repleta de secretos y cosas por hacer, hasta el punto de que inicialmente puede resultar un tanto abrumador. Me ha pasado (y no pocas veces a lo largo del juego) que creía que ya lo había hecho y conseguido todo en una ubicación y, de repente, al volver a pasar por allí, he advertido un hueco por el que podía soterrarme o una pared que aún no había destruido. Y de nuevo, Mina the Hollower es así TODO el tiempo.

Es un juego a rebosar de contenido, pero contenido de calidad. Por eso quieres hacerlo y verlo todo; porque además de entretenido, todo lo que consigues como recompensa es útil. Todo. Y hay muchísimos tipos de recompensas diferentes.

Ya hemos hablado sobre las armas principales, pero también hay muchísimas subarmas (todas distintas), hay mejoras que añaden nuevas funcionalidades, llaves que abren cerraduras por todo el mundo, una colección de peces, jefes opcionales, minijuegos... Incluso te alegras de conseguir huesos, que son la moneda de Isla Tenebrosa, pues la economía está muy bien medida y hay muchas cosas interesantes para comprar. Pero sobre todo hay que destacar los abalorios, que son objetos que se equipan y tienen toda clase de efectos con peso sobre la jugabilidad, llegando incluso a modificar el movimiento de Mina y permitiéndonos llegar a lugares que de otra forma serían inalcanzables. Pues hay un total de 60.

Mina the Hollower también es un juego fantástico en lo que a diseño y progresión se refiere. Existe un orden recomendado para completar los objetivos principales de la historia, pero no tenemos por qué seguirlo; si somos hábiles, podemos colarnos en las zonas que en teoría están pensadas para ser completadas más tarde. Es más, incluso hay una tienda que nos permite conseguir algunos de los objetos más avanzados del juego antes de tiempo... pero pagando un mayor precio por ellos. Esto puede dar mucho juego de cara a próximas partidas.

Y eso nos lleva a hablar de los modificadores. Hay una cantidad absurda de ellos y alteran toda clase de aspectos, llegando incluso a cambiar por completo la forma de jugar. Algunos están pensados para hacer el juego más fácil, otros para hacerlo más accesible, más difícil o más divertido, como aumentar el tamaño de Mina, que la fuente de los diálogos sean jeroglíficos o que desaparezcan los sistemas de progresión si no nos gusta el componente RPG. Las opciones son sencillamente inmensas; es como tener en nuestras manos una herramienta para modificar el juego a nuestro gusto.

También hay que destacar el exquisito gusto que tiene a la hora de guiarnos y enseñarnos a jugar. Porque Mina the Hollower no nos lleva de la manita en ningún momento, pero nos sugiere nuevos objetivos (tanto principales como opcionales) de una manera muy elegante: a través de periódicos que se van actualizando al progresar. Y el aprendizaje se realiza también de una forma muy natural e intuitiva. Es muy satisfactorio, por ejemplo, regresar a Ossex (la ciudad principal) tras cumplir uno de los objetivos principales, y darte cuenta de que a esa casa cerrada, que pensabas que se abriría como parte de la historia, en realidad se accede de una manera muy ingeniosa.

En Mina no hay habilidades obligatorias para avanzar ni tutoriales que rompen el ritmo; es el conocimiento que vas adquiriendo mediante el uso de sus mecánicas lo que te va abriendo todas las puertas. Y si aun así nos atascamos en algún punto o no entendemos algo, el juego incluye un elaboradísimo manual de instrucciones in-game. Está dividido en diferentes secciones que cubren desde la historia y los personajes hasta los controles y los jefes, tiene imágenes para ilustrar cada apartado, consejos... Me niego a llamarlo manual digital, porque en lugar de la cutrez habitual, aquí se puede apreciar un mimo y un cariño inmensos.

El único aspecto donde Mina the Hollower no brilla con la misma intensidad es la historia. Es bastante sencilla y predecible, aunque también muy divertida; es capaz de sacarnos unas cuantas carcajadas. Pero si tuviese una mejor historia y un lore más trabajado, hablaríamos de una obra maestra en lugar de un juego buenísimo. Y el potencial está ahí: tiene un elenco de personajes muy variopinto y memorable, algunos tan carismáticos como desternillantes.

Curiosamente, el final de la historia me ha gustado mucho, precisamente, por no ser el típico de esta clase de juegos. En cuanto al apartado audiovisual, Mina the Hollower vuelve a apostar por el estilo retro en ambos frentes. Pero que su estética de juego de Game Boy no os engañe: aquí hay un trabajo enorme, como demuestran chulísimos detalles visuales como la iluminación, los reflejos de los charcos, las transparencias, las trabajadas animaciones de los colosales jefes o el espectacular efecto de rotación durante las fases de ascenso a los generadores. Es sin duda un juego que entra fácilmente por los ojos... y por los oídos, pues sus melodías chiptune son todas maravillosas y vais a seguir tarareándolas incluso después de dejar de jugar. ¿Es difícil Mina the Hollower?

Y si es un juego retro en todos los aspectos, la dificultad no podía ser menos: Mina the Hollower es bastante difícil y se muere muy a menudo. Yo, desde luego, he muerto más de 60 veces y me he cagado en todo otras tantas. Debido a cómo están pensadas algunas de sus mecánicas, como el plasma para recuperar vida o las chispas que dejamos cuando caemos, al principio puede parecer un poco injusto. Además, está diseñado como los juegos de antaño: exige precisión pixel perfect y no hay i-frames al esquivar.

Pero Mina the Hollower nos da las herramientas para que podamos facilitar las cosas y salir airosos de todas las situaciones. Si algo se nos hace muy cuesta arriba, podemos acumular huesos para mejorar el ataque, la defensa o el daño que hacen las subarmas, así como descubrir poderosas combinaciones de abalorios. Al final te acabas acostumbrando a su elevado nivel de desafío, de hecho he llegado a echar en falta algo más de dificultad en algunos jefes. Y si no nos convence, los modificadores nos permiten alterar distintos aspectos para moldear la dificultad a nuestro gusto, haciendo que sea un paseo por el parque... o el infierno sobre la tierra. ¿Cuántas horas dura la historia de Mina the Hollower?

En mi caso, he tardado 31 horas en llegar a los créditos de Mina the Hollower con un 95% de juego completado. En otras palabras: he explorado cada rincón y hecho todo el contenido secundario que he podido. Una vez superada la aventura se desbloquea el modo nueva partida+, en el que se conservan la mayoría de objetos y mejoras y se incrementa la dificultad, entre otros cambios. Hay un total de siete ciclos de partidas+, y cada uno hace cambios en la progresión y la dificultad para que la experiencia no sea exactamente igual.

Y, de nuevo, no podemos olvidarnos de los modificadores. Con ellos, las posibilidades son prácticamente infinitas y cada partida puede ser diferente. Precio y plataformas disponibles Mina the Hollower se lanza el 29 de mayo para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC a un precio recomendado de 19,99€... lo que podríamos empezar a denominar como "marcarse un Silksong". Porque ofrecer semejante cantidad de contenido de calidad a ese precio no se diferencia demasiado de presentarse en las oficinas de Yacht Club Games y atracarlos a punta de pistola.

Por el momento se trata de un lanzamiento sólo en digital, pero el estudio ya ha confirmado que planean lanzar Mina the Hollower en formato físico en un futuro. Una "mina" de oro Por si no ha quedado ya suficientemente claro, lo digo directamente: Mina the Hollower es un juegarral de mucho cuidado, pasa directamente a ser un nuevo clásico de la escena independiente y es uno de los imprescindibles de 2026. Es de esos juegos que, cuando llegan a tu vida, la ocupan por completo y no puedes parar hasta exprimirlo al máximo. En mi caso ha sido exactamente así y reconozco que hacía ya un tiempo que un juego no me atrapaba de semejante manera.

Pero cómo no va a enamorar cuando tiene tantas buenas ideas, mecánicas diferentes cada dos por tres, un diseño exquisito, toneladas de secretos... Y cada paso es una prueba fehaciente de que sus creadores se han dejado el alma y han puesto un cariño que ya no es habitual en la industria. Decían en Yacht Club Games que para ellos Mina es un todo o nada: si no vende bien, el estudio se va a pique. Y, honestamente, con esa calidad y ese precio de lanzamiento... yo también.

Si este juego no triunfa y vende millones, perderé por completo la fe en la humanidad. Así que, por favor os lo pido, no hagáis que pierda la fe. Valoración Nota 90 Mina the Hollower pasa directamente a convertirse en un nuevo clásico de los juegos independientes y uno de los mejores títulos de 2026. Su capacidad para divertir constante y genuinamente es sólo equiparable al mimo que hay tras cada pixel.

Y así es imposible no caer en su agujero soterrado. Lo mejor Un derroche de ideas (y mecánicas) constante. Diseño muy elegante y progresión que da mucho juego. Apabullante cantidad de secretos, cosas por hacer y descubrir.

Encantador apartador audiovisual estilo retro. Los modificadores. El precio. Lo peor La historia es demasiado simple y predecible.