Bruselas frena el despliegue de Starlink: dos tercios del espectro satelital estarán reservados para empresas europeas

Bruselas frena el despliegue de Starlink: dos tercios del espectro satelital estarán reservados para empresas europeas

La firma de Elon Musk se ha encontrado con un nuevo problema de regulación. Esta vez afectará a una de sus empresas de mayor crecimiento, Starlink, que lo tendrá difícil para continuar con su desarrollo si surgen alternativas interesantes en nuestro continente. Al menos, eso es lo que se busca desde la Comisión Europea. Si por algo se lleva caracterizando la Unión Europea desde hace algunos años en materia tecnológica es por la excesiva regulación que imprime a las empresas tecnológicas que desarrollan sus servicios en nuestro continente.

Después de varios litigios con algunas de las principales redes sociales y los ecommerce o empresas más dominantes, ahora le ha llegado el turno a Starlink, la firma de Internet satelital fundada por Elon Musk. La Comisión Europea ha propuesto hace unos pocos minutos que, con el objetivo de garantizar la soberanía tecnológica de las redes satelitales, se reserven dos tercios del espectro satelital móvil europeo para empresas de nuestro continente que puedan desarrollar tecnologías para ofrecer este tipo de conectividad. Así lo ha afirmado Henna Virkkunen, vicepresidenta comunitaria responsable de telecomunicaciones en Europa. Una banda vital para Europa Según ha explicado Virkkunen, esta “banda es absolutamente vital para nuestros ciudadanos, empresas y gobiernos por igual”.

Al mismo tiempo que ha afirmado que Europa tiene ahora “una oportunidad única” para elegir su futuro en materia de comunicaciones, argumentando la nueva propuesta que tiene pensada para el reparto de las frecuencias para el 2GHz. El año clave para este cambio llegará en 2027, cuando las licencias de Viasat y EchoStar, ambas estadounidenses, caduquen. Será entonces cuando la Comisión Europea podrá ceder estas frecuencias a otros proveedores, preferiblemente comunitarios, para que puedan tomar el relevo y, lo que es más importante, garantizar la seguridad de nuestras comunicaciones. La autonomía estratégica y la soberanía tecnológica son dos de los grandes objetivos que tiene Europa cuando se trata de desarrollar los servicios móviles por satélite.

Las “evoluciones del mercado y la geopolítica mundial” han sido los dos argumentos sobre los que ha basado su teoría de reducir la dependencia de sistemas estadounidenses, como ha ocurrido hasta ahora. El objetivo no es solo el de limitar el despliegue de Starlink, sino también de Amazon Kuiper, el que promete ser su gran rival. Qué empresas se podrían beneficiar de esta decisión Los servicios de datos y las telecomunicaciones satelitales mueven en Europa una cifra aproximada de 9.200 millones de euros, si tenemos en cuenta los datos que maneja la Agencia Europea del Espacio. La compañía española Indra sería una de las que se podrían beneficiar de esta decisión, con potencial para convertirse en una de las firmas líderes de este sector después de haber comprado la compañía de Hispasat.

PLD Space, de Elche, podría ser otra de las beneficiadas, tras haber recibido un préstamo de 30 millones para el desarrollo final de su cohete Miura 5, con el que espera desplegar distintos satélites en el espacio. Debido a la complejidad que tiene modificar esta norma para lograr el consenso de todos los países miembros, una de las posibilidades que maneja la Comisión Europea es la de prorrogar durante un año más las concesiones a las dos empresas mencionadas previamente, para que se pueda dar la forma final a la propuesta y abrir un concurso para seleccionar a las empresas que podrían beneficiarse de esta decisión. De momento, se desconocen más detalles sobre cómo se realizará el concurso, el número de empresas aceptadas o las negociaciones que se puedan llevar a cabo con firmas como Starlink o Amazon Leo para que puedan desarrollar sus servicios en nuestro continente.