El acto tuvo lugar en la Sala de Orientación de la Biblioteca Pedro Mir, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), una institución con estrechos vínculos históricos con ese país, que en el pasado otorgó al líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, el título de Doctor Honoris Causa. En la ocasión, Roberto Payano, presidente de la Campaña Dominicana de Solidaridad con Cuba, afirmó que mediante el Manifiesto los firmantes ratificaron por escrito su solidaridad y admiración hacia un país que “no amenaza ni agrede, no lanza bombas, sino que ofrece solidaridad”. Asimismo, explicó que de esta forma los dominicanos se suman a la campaña global “Firmo por Cuba”, anunciada durante la Conferencia Internacional de Solidaridad celebrada en La Habana el pasado 2 de mayo. De su lado, el embajador de Cuba en la República Dominicana, Ángel Arzuaga, ofreció una actualización sobre la situación en la isla a los presentes, entre ellos representantes de organizaciones políticas y sociales, intelectuales, juristas, académicos, miembros de la Campaña de Solidaridad y del colectivo de la misión estatal, entre otros.
Arzuaga citó fragmentos y comentó ampliamente la intervención realizada la víspera por el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, en el debate abierto del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la defensa de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. Detalló que Rodríguez Parrilla denunció la política de Estados Unidos hacia la isla y rechazó la acusación del Departamento de Justicia de ese país contra el general de Ejército Raúl Castro, en tanto advirtió sobre su posible utilización como pretexto para justificar una agresión militar. Precisó que el canciller señaló que el cerco energético y el endurecimiento del bloqueo tienen graves consecuencias humanitarias para la población, a la vez que reiteró que su país no representa una amenaza para Estados Unidos y reafirmó la disposición al diálogo bilateral, siempre sobre la base del respeto a la soberanía y la no injerencia. El embajador Arzuaga advirtió que una agresión militar provocaría “un baño de sangre”, en el que, dijo, miles de cubanos morirían defendiendo la patria, así como también jóvenes estadounidenses, “estos últimos sin causa ni ideal que defender, arrastrados por la política imperialista”.
Reiteró que el derribo en 1996 de dos aeronaves de la organización terrorista “Hermanos al Rescate” en espacio aéreo cubano —hecho por el que Washington pretende responsabilizar al líder Raúl Castro— constituyó un acto de legítima defensa amparado en la Carta de las Naciones Unidas y en normas del Derecho Internacional. Sostuvo que Washington intenta manipular ese suceso mientras guarda silencio sobre la voladura en 1976 de una aeronave de Cubana de Aviación, en la que murieron 73 personas, víctimas de un atentado terrorista que, denunció, permanece impune debido a la protección brindada por Estados Unidos a sus responsables. “Es una burla para quienes defienden la vida y luchan contra el terrorismo”, aseguró. Añadió que Raúl Castro ha dedicado su vida a la Revolución desde los años de la lucha insurreccional contra la dictadura de Fulgencio Batista. Recordó que el 27 de febrero de 1958 fue ascendido al grado de comandante del Ejército Rebelde, por sus méritos en acciones militares contra el ejército de la dictadura, y la constitución por él del Segundo Frente Oriental Frank País, que dirigió hasta el final de la Guerra de Liberación.
Arzuaga repasó la trayectoria revolucionaria del General de Ejército, recordó su desempeño como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias hasta 2008, así como su posterior elección como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Destacó además que, durante su mandato, Cuba acogió en 2014 la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), escenario en el que la región fue proclamada Zona de Paz, principio vulnerado recientemente por Estados Unidos con la agresión militar a Venezuela. El embajador adelantó que el próximo 3 de junio las puertas de la embajada permanecerán abiertas para ratificar la solidaridad militante con la isla y celebrar el cumpleaños 95 de Raúl. En la ocasión, el exrector de la UASD, Roberto Reyna, afirmó que esa academia “es la casa de Cuba”, porque en ella habitan “dos seres inmensos”: el Héroe Nacional José Martí, y el líder de la Revolución, Fidel Castro.
Reyna resaltó el papel de la cátedra extracurricular José Martí de la UASD en la formación de valores de justicia, unidad y humanismo entre los jóvenes dominicanos, y recordó que Fidel Castro fue distinguido por esa universidad con el título de Doctor Honoris Causa. Asimismo, ponderó los méritos humanistas del líder revolucionario, de quien dijo fue capaz de “levantar una nación modelo y solidaria”, que nunca olvidó a los pueblos de África y mantiene una política de cooperación internacional basada en la dignidad y la justicia social. Afirmó que la universidad promueve una cultura de paz en el Caribe y defiende el principio de autodeterminación de los pueblos. “Cuba tiene derecho a decidir su presente y futuro y la UASD la respalda”, expresó Reyna. ro/mpv