El gran enemigo en la sombra de Florentino Pérez

El gran enemigo en la sombra de Florentino Pérez

Este miércoles a las 19:00 horas arranca la campaña electoral del actual presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, para salir elegido de nuevo por los socios el próximo domingo 7 de junio. Tiene por delante doce días donde promete dar mucha guerra frente al otro candidato, Enrique Riquelme. Candidato del que no tiene duda que cuenta con el respaldo de Ignacio Sánchez Galán, presidente del Grupo Iberdrola. Otra figura empresarial capital en España y con quien mantiene sus diferencias desde hace dos décadas cuando el presidente del equipo blanco intentó hacerse con Iberdrola a través de Unión Fenosa, empresa entonces participada por ACS.

Florentino Pérez tiene claro que su discurso va a ir en la misma línea que expresó en la rueda de prensa del pasado 12 de mayo donde convocó oficialmente las elecciones. Defender su gestión y títulos al frente de la presidencia del club además de alentar sobre la amenaza externa que supone cualquier otro proyecto que no sea el suyo actualmente para el Real Madrid. Va a seguir siendo igual de crítico con el Barcelona por el caso Negreira al igual que contra los árbitros. Y otra de sus cruzadas seguirá siendo contra el presidente de LaLiga, Javier Tebas.

Tampoco va a cambiar su postura respecto al nuevo modelo societario que quiere implantar en el Real Madrid. Más que nada porque cree que es una forma también de defender al club y sus socios de cualquier injerencia en el futuro. Proyecto liderado por su mano derecha, Anas Laghari, y que pasa por crear una sociedad mercantil dentro del club y que estaría valorada inicialmente en torno a diez mil millones y donde en torno al 90%-95% pertenece al club y el porcentaje restante inicial quedaría en manos de la sociedad externa. Dado que considera que el club ahora mismo valorado en 10.000 millones de euros, quien entre deberá hacerlo con 500 millones (5%) o 1000 millones (10 %).

Esto le permite además no convertirse en SAD. Proyecto que quiere aprobarlo primero en Asamblea General y después llevarlo a referéndum de todos los socios. Nos adentramos en unas semanas donde vamos a ver a un presidente que se va a remangar y pelear lo que haga falta.