Anthony Gordon ya es jugador del FC Barcelona. El internacional inglés de 25 años ficha por el club azulgrana pese al fuerte interés del Bayern y del Liverpool, que también andaban tras los pasos de este atacante de un perfil que es clara tendencia en el fútbol actual, muy agresivo con y sin balón, con facilidad para repetir esfuerzos, atacar los espacios por su desborde y con una posición 'líquida', gracias a su adaptabilidad a distintos contextos tácticos que plantee cada partido. Aunque su demarcación más natural es la de extremo izquierdo, esta misma temporada en el Newcastle ha actuado como extremo derecho, como interior, como segundo punta o como referencia móvil de área. Quien ha sido su entrenador, Eddie Howe, destacó de Gordon a principios de este año su incansable capacidad para liderar la presión desde el ataque. "La velocidad de Anthony, su deseo de presionar, hace que el equipo juegue mejor porque su comprensión táctica de cuándo y cómo presionar es de primer nivel".
Gordon destaca en las transiciones y, cuando el Newcastle juega a gran ritmo su fútbol luce más. Desde sus inicios en el fútbol base del Everton, donde sus entrenadores le veían como "un extremo nato" más por su desborde vertiginoso que por su regate, ya había voces que le imaginaban como potencial delantero centro, como Lee Carsley, seleccionador sub-21 de Inglaterra. A las órdenes de Carsley, como delantero centro con libertad de movimientos, Gordon lideró la victoria inglesa en el Campeonato Europeo Sub-21 de 2023, marcando contra Israel y Portugal hasta ser elegido mejor jugador del torneo. Con todo, Gordon debe mejorar sus cifras de gol, pero en general los que mejor le conocen le ven muy preparado para hacerlo en un contexto adecuado.
Y eso que tuvo uno de sus momentos mediáticos al convertirse en el segundo jugador inglés, tras Harry Kane en 2024, en marcar cuatro goles en un mismo partido de Champions League en el 1-6 ante el Qarabag. "Los récords son buenos, claro, pero el fútbol es cuestión de equipo; los momentos individuales sólo importan si el equipo triunfa", señaló aquel día Gordon, una frase que sin duda gustará mucho a su futuro entrenador, Hansi Flick. De su evolución habla también su propia percepción como fuitbolista. "Siento que, a medida que avance mi carrera, terminaré jugando más en el centro cuando antes me veía siempre de extremo", dijo Gordon a TNT Sports, tras ser usado mucho más a menudo como ariete en el Newcastle a raíz de la marcha de Alexander Isak al Liverpool. De la fe que le tuvieron los 'urraca' hablan los 46 millones de euros que pagaron al Everton en enero de 2023 por un jugador que prometía pero no era una estrella consagrada. Ya avistaban en él una voracidad con y sin balón que incluso llevó a su entrenador en el Everton, el mítico ex centrocampista Frank Lampard, que debía "encauzar esa agresividad" tras el elevado número de tarjetas que veía siendo delantero.
Gordon, 17 veces internacional absoluto, está ahora pendiente de jugar su primer Mundial, por eso tenía ganas de que se arreglara su pase al Barça. Esta temporada la cerró Gordon con una influencia en el marcador traducible directamente en 22 goles, 17 como autor y 5 como asistente. Su alta fiabilidad en la participación, ya que se ha perdido un máximo de cuatro partidos por bajas puntuales en una temporada, es otra de las condiciones que le definen. Pero en general se cree que, hablando de Gordon, lo mejor está por venir.