El jefe de la Sociedad de la Media Luna Roja de Irán, Pir Hosein Kolivand, ha explicado la dimensión catastrófica de la guerra y las flagrantes violaciones del derecho internacional humanitario contra el pueblo iraní. “Muchas de las acciones del enemigo estadounidense-israelí en los ataques contra Irán constituyen una grave violación de las normas del derecho internacional humanitario y un claro ejemplo de crímenes de guerra”, ha declarado en una reunión con más de 30 altos directivos, responsables de derecho humanitario, operaciones y planificadores de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC, por sus siglas en inglés) en Ginebra. Kolivand ha denunciado ataques contra zonas residenciales, sanitarias y educativas, así como contra centros de emergencia e infraestructuras vitales como depósitos de combustible, aeropuertos, aviones de pasajeros y fábricas de alimentos, que han puesto en riesgo la vida de civiles. También, se ha referido a la muerte de niños y personas inocentes, incluidos escolares en Minab, y relató escenas del sufrimiento de la población y de los equipos de rescate iraníes. Asimismo, ha descrito la labor de la Media Luna Roja durante la “tercera guerra impuesta” y ha señalado que los ataques contra socorristas y equipos de emergencia fueron especialmente graves, afirmando que helicópteros, ambulancias y vehículos de rescate fueron alcanzados, con la muerte de varios voluntarios en servicio.
Irán exige condena internacional En otra parte de sus declaraciones, ha destacado la responsabilidad de los organismos internacionales ante estas tragedias e informó sobre el seguimiento jurídico y la documentación de los hechos a través de mecanismos internacionales. De igual manera, ha pedido una acción firme de la comunidad internacional para condenar y perseguir legalmente estos ataques. Por otro lado, el presidente de la Media Luna Roja de Irán ha destacado sus acciones humanitarias en educación, apoyo psicológico, rehabilitación, distribución de medicamentos y ayuda a víctimas de guerra, subrayando que la organización ha seguido atendiendo a la población incluso en condiciones difíciles. También ha insistido en la necesidad de documentar y difundir los crímenes de guerra ante organismos internacionales y la opinión pública mundial, para que la verdad quede registrada sin distorsiones.
Pirhossein Kolivand, ha viajado a Ginebra este miércoles, al frente de una delegación de alto nivel, donde se ha reunido y mantenido conversaciones con el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y con el secretario general adjunto de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Debe mencionar que en la reunión se mostraron vídeos e imágenes reales de las operaciones de rescate de heridos vivos entre los escombros, de los esfuerzos de los equipos de emergencia para salvar vidas y de la búsqueda y traslado de los cuerpos de las víctimas de la reciente guerra estadounidense-israelí impuesta al país persa. Por su parte, el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, Mirjana Spoljaric, ha destacado la cohesión y el destacado desempeño de la Media Luna Roja de Irán, especialmente en la amplia y desinteresada prestación de servicios durante la reciente guerra. “La Media Luna Roja de la República Islámica de Irán es una de las sociedades nacionales más fuertes y capaces del mundo, y que sus acciones humanitarias siempre han sido respetadas y admiradas por la comunidad internacional”, ha recalcado. Al concluir, los responsables de la referida Federación Internacional han expresado su apoyo a la Media Luna Roja de Irán y destacaron la necesidad de aumentar la ayuda y la cooperación humanitaria.
Asimismo, han pedido continuar los esfuerzos internacionales para proteger los derechos de la población y de los socorristas iraníes. El 28 de febrero, la agresión criminal estadounidense-israelí contra Irán comenzó con ataques aéreos que asesinaron a altos funcionarios y comandantes iraníes, así como a cientos de civiles. La agresión estadounidense-israelí contra Irán causó la muerte de 3375 personas, muchas de ellas niños, según la Organización de Medicina Forense de Irán. En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo 100 oleadas de ataques con misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses e israelíes durante 40 días, causando daños significativos.
El 8 de abril, cuarenta días después del inicio de la guerra, entró en vigor un alto el fuego de dos semanas negociado por Pakistán, que posteriormente fue prorrogado unilateralmente por Washington. ayk/tmv