Novak Djokovic no es sólo un ícono del tenis, es una leyenda del deporte internacional. Si algo hemos comprobado a últimas fechas en los torneos más recientes, es que la cancha ya no es solo un escenario deportivo, sino una pasarela en constante movimiento que nos demuestra que el deporte también es una oportunidad para derrochar estilo. En esta edición 2026 del Roland Garros, han habido toda una serie de piezas que rápidamente han captado las atención de los fans, desde la joyería de Sabalenka hasta el atuendo inspirado en la torre Eiffel de Naomi Osaka. La temporada de arcilla en el deporte blanco acaba de comenzar, y con ella vemos múltiples atuendos llenos de color y declaraciones atrevidas de estilo.
La chamarra de Novak Djokovic Se ha hecho costumbre que cada jugador debute un atuendo distinto para cada torneo. Esta vez, Novak Djokovic apostó por un conjunto naranja que evoca el carácter de la arcilla —superficie en que se juega el torneo— y una chaqueta tono ladrillo que se robó todos los reflectores por su carácter único y original. Novak es el jugador con más títulos en la historia del tenis, sus trofeos lo respaldan al igual que su carrera y actitud, así que era cuestión de tiempo antes de que viéramos al jugador apostar por piezas que honraran su exitosa carrera. Esta vez, para su 22da aparición en el French Open, Djokovic deja clara su intención de ganar el torneo y sumar un título más a su lista.
La chaqueta diseñada por Pelagia Kolotouros de Lacoste cuenta con un lobo en la parte trasera, y el jugador serbio explicó que se trata de su “spirit animal” y también el animal que representa al “protector de su gente” en Serbia y los Balcanes, por lo que ambos factores fueron parte de la inspiración detrás del diseño desde el principio. Además, fue creada con polvo real de las canchas de Roland Garros. Se trata de una pieza única y hecha a la medida sólo para el jugador, no estará a la venta por el valor sentimental pero sin duda pasará a la historia de la moda en el deporte blanco. El tenista debutó su chaqueta tras entrar a la cancha acompañado de sus dos hijos Stephan y Tara, a quienes les ha dedicado sus campeonatos más recientes, y quienes a su corta edad de 11 y 8 años, ya han demostrado tener una afición por el deporte que practica su padre.