Primer invitado del Luis Tosar, tres veces ganador del Goya, ha dejado claro que está muy preocupado por la situación política y social actual. Tras hablar de sus inicios, o reflexionar sobre la dificultad de algunos de sus papeles y de lo que había aprendido con ellos, Henar preguntó al intérprete gallego por su camiseta: "Estou ata a cona" (en gallego, "estoy hasta el coñ*"), podía leerse en ella. , el actor españolSegún explicó él, desde que se la regalaron, se la ha puesto muchas veces. Cuando la presentadora le preguntó de qué estaba harto, Luis Tosar lo tuvo claro: "Hasta el coñ* de Netanyahu, hasta el coñ* de Trump... Pero sobre todo hasta el coñ* de que no sé que vamos a hacer con este mundo", sentenció.
El actor compartió su particular preocupación por la gente joven y que "no seamos capaces de comunicar" la importancia y el valor de lo público: "A la juventud no somos capaces de llegarle por ningún lado. Me preocupa mucho que no seamos capaces de hacer entender a la gente joven que la política es necesaria, que la política rige nuestras vidas y que no es solo que haya unos señores ahí diciendo muchas chorradas. También hay una gente de base que están intentando que las cosas avancen, que están creando leyes y que gracias a esas leyes mucha gente tiene defensa. Que lo público es importante.
Que gracias a la educación pública y a la sanidad pública hay mucha gente que tiene acceso a educación y sanidad, y que de otra forma no lo tendría". "Lo público es una parte muy importante de nuestras vidas y permite que nuestra sociedad sea mínimamente ecuánime, porque si no existiera, con la desigualdad que hay, esto sería un desastre", defendió sobre la importancia de entender que el pago de impuestos es clave para el estado del bienestar. Luis Tosar: "Lo machirulo y lo fachirulo en este país es cabrón" Más adelante en la entrevista, Tosar, que ahora tiene 54 años, reflexionó sobre la importancia de revisarnos como sociedad y sobre las generaciones anteriores ejercen sobre los más jóvenes: "Creo que queda mucho trabajo por hacer. A los de nuestra generación, nos queda trabajo por hacer pero, dentro de todo, somos una generación bisagra. Las generaciones que yo tengo por encima ya son las que dan miedo.
Lo machirulo y lo fachirulo en este país es cabrón". ha señalado sin pelos en la lengua. "Lo que noto es que tienen mucha influencia, porque están en cargos en general muy relevantes en todos los niveles. A nivel empresarial, a nivel cultural, a nivel de comunicación. Son muy influyentes en la gente más joven, que es lo que me llama la atención". "Creo que a los que estamos en mi línea estamos en un territorio complejo, porque les parecemos unos pesados", lamenta. "La lucha no cesará, pero tengo la sensación a veces como que te miran con cara de que ya estás con el rollo. Y parece que les hace más gracia el otro discurso, que es un discurso muy machista, un discurso muy patriarcal, muy cabrón, muy rancio y muy retrógrado también". "En cuestiones de género y de sexualidad [los jóvenes] están a años luz", admite. "Pero esta especie de movimiento reaccionario de ultraderecha en gente de 14 o 15 años me llama mucho la atención. ¿En qué momento nos hemos despistado tanto como para que estos chavales estén reivindicando la figura de Franco?
Y esto pasa".