Marco Rubio rebaja la presión a Cuba y dice confiar en un “buen resultado” de los diálogos

Marco Rubio rebaja la presión a Cuba y dice confiar en un “buen resultado” de los diálogos

Bloomberg Línea — El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, manifestó su confianza en que las negociaciones con Cuba lleguen a buen término una semana después de que la administración del presidente Donald Trump incrementara su presión sobre el Gobierno de Miguel Díaz-Canel y la dirigencia de la isla. “Hablaremos con ellos, trabajaremos en ello; queremos algo bueno para el pueblo cubano y, con suerte, habrá un buen resultado para ello”, dijo el máximo diplomático estadounidense este miércoles, durante una reunión entre Trump y su gabinete. Ver más: ¿La presión de Trump está acercando a Cuba a un punto de quiebre político? Rubio, sin embargo, calificó a Cuba de Estado fallido y responsabilizó de la policrisis que atraviesa la isla a la doctrina política y económica comunista. “Cuba está en muchos problemas porque desafortunadamente es manejada por un montón de comunistas incompetentes”, sostuvo Rubio. “Queremos algo bueno para los cubano. Tener un Estado fallido a 90 millas de nuestra costa es una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos”.

El Gobierno de Díaz-Canel ha descartado públicamente que Cuba represente un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos; es más, se lo expresó directamente al director de la CIA, John Ratcliffe, en una visita La Habana, el pasado 14 de mayo. “Los elementos aportados por la parte cubana y los intercambios sostenidos con la delegación estadounidense permitieron demostrar categóricamente que Cuba no constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos“, afirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla. Díaz-Canel confirmó el 13 de marzo que sostiene conversaciones con miembros de la administración Trump. Sin embargo, desde ese entonces, mientras Washington ha hecho hincapié en la necesidad de un cambio de dirigentes en la nación caribeña, La Habana ha sostenido que el país norteamericano prepara una intervención militar. ¿Una tregua luego de ejercer presión? Estados Unidos, que desde el pasado enero mantiene un bloqueo petrolero de facto sobre Cuba —la isla solo recibió un buque de crudo ruso en sus costas en 2026 por las advertencias de Trump—, incrementó la presión en las dos últimas semanas sobre el Gobierno y la familia Castro.

Primero, impuso sanciones a GAESA, el conglomerado empresarial que pertenece a las Fuerzas Armadas de Cuba, señalado por la administración Trump de controlar el 70% de la economía isleña. Segundo, acusó formalmente a Raúl Castro por el derribo de dos avionetas civiles en 1996. Castro fue imputado ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de la Florida de conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, cuatro cargos de homicidio y dos cargos de destrucción de aeronaves. Sumado a ello, Estados Unidos también desplegó su portaviones USS Nimitz en aguas internacionales relativamente cercanas a la isla y calificó a Castro como “fugitivo”, hecho que hace rememorar el despliegue militar para intimidar a Nicolás Maduro y la irrupción en Caracas para extraerlo de Venezuela, el pasado 3 de enero.

Países como China, Rusia y Nicaragua, aliados de vieja data de Cuba, han rechazado la creciente presión estadounidense, incluso pidiéndole “dejar de amenazar con fuerza en cada ocasión”.