La industria del motor, aunque no tenga el foco completamente centrado en ello, sigue dando pasos hacia la conducción automatizada. Ahora ha sido Mercedes-Benz quien ha anunciado el despliegue progresivo de su nuevo sistema MB.DRIVE ASSIST PRO en Alemania a partir de finales de este mismo año, con el objetivo de extenderlo a todo el país durante 2027. El nuevo sistema se presentó oficialmente durante la feria CES 2026 de Las Vegas y representa una evolución significativa de las capacidades de conducción asistida de la marca. El MB.DRIVE ASSIST PRO funciona bajo el estándar SAE Nivel 2, lo que significa que el vehículo puede asumir determinadas tareas de conducción, como acelerar, frenar, cambiar de carril o seguir una ruta en entornos urbanos, aunque el conductor debe permanecer atento en todo momento y preparado para intervenir si es necesario.
Es lo que se conoce como “hands-off, eyes-on”: el conductor puede retirar brevemente las manos del volante, pero no dejar de supervisar la carretera. Conducción autónoma en ciudad Una de las principales novedades del sistema es su capacidad para operar en entornos urbanos complejos. A diferencia de otros asistentes de conducción que funcionan principalmente en autopistas, el MB.DRIVE ASSIST PRO está diseñado para desplazarse de forma automatizada desde un punto de origen hasta un destino dentro de la ciudad. El vehículo puede gestionar semáforos, intersecciones, tráfico denso y cambios de carril gracias a una combinación de cámaras, radares y sensores ultrasónicos conectados a una plataforma informática desarrollada junto a NVIDIA.
Según la información difundida en LinkedIN por el director tecnológico de Mercedes-Benz, Jörg Burzer, las primeras ciudades alemanas que incorporarán el sistema serán Stuttgart y Múnich. Posteriormente, la tecnología se expandirá al resto del país a comienzos de 2027. Burzer ha destacado que Alemania debe convertirse en un referente internacional en conducción automatizada y ha destacado la colaboración existente entre Mercedes-Benz, el Ministerio Federal de Transporte y la autoridad alemana de tráfico KBA para acelerar la introducción de estas innovaciones de forma segura y regulada. Un paso atrás para dar dos hacia adelante El desarrollo de MB.DRIVE ASSIST PRO también refleja un cambio estratégico dentro de la compañía.
Hasta ahora, la marca había apostado fuerte por DRIVE PILOT, un sistema de nivel 3 que ya se había autorizado en determinadas autopistas alemanas y estadounidenses. Sin embargo, el nuevo sistema de nivel 2 presenta ventajas respecto a aquél, especialmente a nivel económico. Al no requerir sensores lidar, que tienen un coste elevado, ni asumir responsabilidad legal plena sobre la conducción, lo que podría suponer problemas en caso de accidentes, Mercedes trabaja con una solución de conducción autónoma más asequible y adaptable a escenarios cotidianos. A pesar de ello, el fabricante encara un reto mayor, ya que la conducción urbana automatizada representa un desafío técnico mucho mayor que la circulación en autopista, debido a la presencia constante de peatones, ciclistas y a la mayor posibilidad de que se produzcan situaciones imprevisibles.
El movimiento de Mercedes es un ejemplo caro de cómo la industria automovilística está experimentando un cambio importante sobre como enfoca la conducción autónoma. En lugar de aproximarse a ella con la idea de una autonomía total, se está dando prioridad a sistemas avanzados de asistencia que puedan implementarse de forma masiva en el corto plazo. Así, en lugar de prometer vehículos completamente autónomos, los fabricantes podrán ofrecer experiencias de conducción parcialmente automatizadas que aumenten la comodidad y reduzcan la carga del conductor, pero sin eliminarlo de la ecuación.