Bloomberg Línea — El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, abrogó una ley que ponía límites a los estados de excepción, en medio de las manifestaciones y bloqueos adelantados por algunos sectores sociales pidiendo su renuncia. Paz promulgó el martes la Ley 1732, que abroga la Ley 1341, es decir, la norma que regula los estados de excepción en Bolivia, un mecanismo contemplado en la Constitución que otorga al Ejecutivo facultades extraordinarias para manejar situaciones de conmoción interna, grave conflicto o desastre nacional. Ley n.° 1732 del 26 de mayo de 2026 Los estados de excepción suelen permitir el despliegue del ejército en las calles para apoyar a la policía, pero también limitan temporalmente los derechos a las libertades de reunión y movilidad, así como la inviolabilidad del domicilio, por ejemplo. Antes de que fuera sancionada por el presidente, la ley fue aprobada por las cámaras de Diputados y de Senadores en el Congreso de Bolivia.
El diputado Carlos Alarcón, del Frente de Unidad Nacional, sostuvo que la decisión tomada permitirá a Paz decretar un estado de excepción en Bolivia sin los obstáculos de la Ley 1341, si así lo ve conveniente, para manejar la situación de orden público a nivel nacional. “Se ha elegido un gobierno legítimo y está en ejecución la ruptura del orden constitucional y democrático”, dijo Alarcón, haciendo referencia a la ola de protestas contra el presidente boliviano. En contraste, la diputada Sonia Siñañi, del Partido Demócrata Cristiano, al que pertenece Paz, agregó que abrogar la Ley 1341 “es como echar gasolina al fuego” en medio del malestar social de algunos sectores en el país. “No podemos acallar al pueblo, yo no voy a abrogar esta ley”, sostuvo Siñañi. “Cuando hay un problema, no podemos incitar más con esta abrogación”. Las movilizaciones contra Paz, que comenzaron aproximadamente hace casi un mes para protestar contra una ley agraria, la demanda de aumentos salariales a los maestros y la mala calidad del combustible que se vende en el territorio nacional, parecen estar lejos de menguar. Además, han desencadenado escasez de alimentos, combustible y medicinas en las principales ciudades del país, amenazando con una crisis humanitaria.
Brasil, Chile y Estados Unidos sobresalen entre los países de la región que anunciaron envíos de asistencia alimentaria y ayuda humanitaria a Bolivia en medio de la coyuntura. ¿Un paralelo con Noboa y Bukele? Aunque Paz no ha decretado aún estados de excepción, la abrogación de la ley que regula este mecanismo de la Constitución hace rememorar a dos presidentes latinoamericanos: el ecuatoriano Daniel Noboa y el salvadoreño Nayib Bukele. Desde enero de 2024, Noboa ha utilizado este mecanismo para combatir al crimen organizando, aduciendo a un “conflicto armado interno” que tanto la Corte Constitucional como relatores de la ONU desmienten. También acudió a esta medida para contener la ola de manifestaciones contra su Gobierno entre septiembre y octubre de 2025 por haber eliminado el subsidio al diésel.
El Salvador de Bukele cumplió el pasado marzo cuatro años de estados de excepción en medio de su denominada “guerra contra las pandillas”, si bien esta disposición ha desencadenado violaciones a los derechos humanos, incluyendo casos de tortura y desaparición forzada, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).