En apenas dos años de intensa actividad industrial, Xiaomi ha cambiado el concepto del coche eléctrico. La compañía tecnológica ha revolucionado el sector con dos coches que hoy por hoy se sitúan entre los mejores vehículos eléctricos del mundo. Su éxito es rotundo. Sus ventas están disparadas, pero al publicar los resultados financieros del primer trimestre del año queda claro que Xiaomi todavía no gana dinero con sus coches.
Aunque las cifras de ventas globales muestran una salud envidiable en cuanto a volumen, la rentabilidad se le está escapando de las manos con cada unidad que sale de la cadena de montaje. Adentrarse en el sector de la automoción nunca ha sido una tarea sencilla, y menos cuando se compite en un mercado tan agresivo como el de los vehículos eléctricos. La división de automoción e innovación en inteligencia artificial de la compañía ha registrado unas pérdidas operativas de 3.100 millones de yuanes, lo que equivale a unos 392,24 millones de euros, dejando claro que el proceso de fabricación y comercialización actual está costando mucho más de lo previsto. Más coches en la carretera pero con menos margen Durante los tres primeros meses del año, la marca logró entregar un total de 80.856 vehículos.
Esto representa un incremento del 6,6% en comparación con las 75.869 unidades comercializadas en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, este mayor volumen no se ha traducido en beneficios, sino en una pérdida calculada de 4,810,40 euros por cada coche vendido, una cifra muy superior a los 773,1 euros por vehículo que se perdían en el primer trimestre del año pasado. Los ingresos específicos de la división de vehículos eléctricos alcanzaron los 19.900 millones de yuanes, aproximadamente unos 2.518 millones de euros. Esto sitúa el precio medio de venta por unidad en aproximadamente 235.000 yuanes, unos 29.735 euros.
A pesar de estas cifras de facturación, el margen bruto de la división cayó al 20,1 por ciento, comparado con el 23,2 por ciento registrado en el mismo ejercicio del año previo. El impacto de los componentes y la transición de modelos La explicación detrás de este bache financiero se encuentra en factores puramente mecánicos e industriales. La marca ha sufrido debido al incremento en los costes de los componentes clave que dan vida a sus vehículos. A esto se suma el impacto de los subsidios -ahora menores en China- al impuesto de compra de vehículos y una menor proporción en las entregas del SU7 Ultra, que es el modelo que ofrece un mayor margen de beneficio para la empresa.
Además, el trimestre estuvo marcado por una transición compleja en las líneas de producción. La primera generación de la serie SU7 se discontinuó y redujo su volumen de entregas para dar paso a la nueva generación del SU7 lanzada en marzo, la cual ya acumula más de 80.000 pedidos en firme en 44 días. El peso comercial lo ha soportado la serie YU7, una gama que ha alcanzado un hito de 232.000 unidades entregadas en sus primeros diez meses en el mercado. Nuevas apuestas mecánicas y expansión comercial La firma sigue confiando en su estrategia de producto para revertir la situación de los márgenes de beneficio.
Recientemente se ha incorporado a las opciones de los clientes el Xiaomi YU7 GT, una variante de alto rendimiento - unos 1.000 CV- que tiene un precio de salida de 389.900 yuanes, unos 49.335 euros. Por su parte, la versión estándar de este mismo modelo inicia su comercialización en los 233.500 yuanes, aproximadamente 29.570 euros y cuenta con una excelente autonomía de 643 kilómetros. Para dar soporte a toda esta estructura de ventas y garantizar que las nuevas especificaciones mecánicas lleguen al público, la infraestructura comercial se ha expandido de forma notable, alcanzando los 490 establecimientos de venta repartidos en 143 ciudades de China continental. Las cifras más recientes de abril invitan al optimismo comercial, con 36.702 coches vendidos, lo que supone un crecimiento del 28,4 por ciento interanual.
De cara a la segunda mitad del curso, Xiaomi tiene varios ases bajo la manga, incluyendo el lanzamiento de un tercer modelo, el primer eléctrico de autonomía extendida (EREV). Además, se rumorea que Xiaomi podría lanzar una segunda marca para esa división con motores de combustión.