Memento, Primer, Donnie Darko, Mullholand Drive, Tenet, Carretera perdida... Algunas películas no están hechas para entenderlas al 100% a la primera. Directores como David Lynch, Christopher Nolan o Dennis Villeneuve, entre otros, han demostrado que saben como construir un relato en varias capas y volarles la cabeza a los espectadores: a veces, mientras tratamos de comprender lo que estamos viendo, pasamos por alto algunas de las respuestas. Otras, sencillamente las respuestas no están ahí y entra en juego la interpretación.
En este escenario, merece la pena reivindicar una película que en su momento pasó mucho más desapercibida, aunque es relativamente reciente: Coherence, la opera prima de James Ward Byrkit. Un thriller de ciencia ficción sobre realidades paralelas que se distribuyó principalmente en 'streaming' -aunque en España sí tuvo estreno en cines- tras su paso por festivales y que se produjo con un limitadísimo presupuesto de apenas 50.000 dólares. Coherence está actualmente disponible en el catálogo de Filmin. El punto de partida de Coherence es, en realidad, una situación de lo más cotidiana: Ocho amigos están cenando juntos mientras hablan sobre un extraordinario fenómeno natural que está teniendo lugar esa misma noche: el paso de un cometa cerca de la Tierra.
De repente, se va la luz y el ambiente acogedor se transforma abruptamente en inquietud. El grupo nota que todas las casas vecinas están a oscuras, excepto una que permanece iluminada. Cuando se acercan, sucesos inexplicables comienzan a ocurrir incluso antes de que lleguen. Dentro de la casa, los amigos descubren una misteriosa caja metálica, y poco a poco, su percepción y conciencia parecen alterarse.
Si no has visto Coherence, contar más es contar demasiado. Según parece, Byrkit rodó el filme en apenas cinco noches improvisando gran parte de la misma con la única ayuda de un esquema y trabajando individualmente los personajes con cada uno de los actores para que no influyesen en las percepciones de los demás sobre los suyos propios. ¿Por qué verla dos veces? Sin duda puedes disfrutarla desde el principio, pero en el primer visionado, mientras se intenta comprender una dinámica que cada vez se vuelve más compleja y en la que entran cuestiones científicas, resulta bastante complicado captar las semillas que el director ha ido dejando desde el principio. "Una película imaginativa y sorprendente que tiene más valor una vez que se ha visto y se recuerda que a lo largo de su metraje, durante el cual nos introducimos en una narración a base de tubos comunicantes cuyo artificio intuimos pero del que no conseguimos salir", reza la crítica de Israel Paredes para SensaCine. "El cineasta persigue entregar la información justa y necesaria, jugando con detalles que después serán relevantes. [...] Coherence acaba teniendo un sentido más allá del mero artificio que puede parecer su propuesta, variando de un género a otro con total naturalidad sin situarse en uno concreto para, al final, simplemente narrar unos sucesos que a pesar de su irrealidad acaban presentándose como verosímiles".