Una madre, una entrenadora y una campeona: la historia que inspira a Nicaragua

Una madre, una entrenadora y una campeona: la historia que inspira a Nicaragua

En cada medalla hay una historia. En cada salto, una caída superada. Y en cada atleta, casi siempre hay una mano que empuja, abraza y sostiene madre e hija. Ambas comparten la misma pasión, el mismo sacrificio y el mismo amor por el atletismo en Nicaragua.

En el caso de Andrea Castillo, esa mano tiene nombre propio: Auxiliadora Lacayo. Pero su historia va más allá del vínculo. “Ella me veía a mí y le encantó el deporte, andaba detrás de mí, ella hacía lo que yo hacía. Vio aquí en el IND que estaba gimnasia artística y me dice: ‘Mamá, yo quiero hacer eso’. Así que, ok, le digo a mi esposo: apoyémosla en lo que ella quiera.

Le encantó más competir en los dos ámbitos, pero le gustó más el atletismo y aquí estamos hasta ahora, entrenándola”, señaló Auxiliadora Lacayo, madre de Andrea. Ser mamá, pero también la entrenadora de la propia hija, es una combinación tan desafiante como emotiva. Ambas expresan lo complicado que puede ser a veces, pero siempre perdura el amor. Madre e hija unidas por el atletismo y el amor a Nicaragua “Es muy duro, muy duro, lo que es ser madre de un atleta y peor si la estoy entrenando, porque impera lo que es el enojo e impera lo que es la tristeza, porque pues a veces se frustra mi hija y tengo que ser mano dura con ella.

Me duele, me duele mucho, pero sí, yo la tengo que empujar, le tengo que decir: ‘Vamos, vos podés’”, continuó agregando Auxiliadora. Por su parte, Andrea manifestó: “En algunas partes es difícil porque es frustrante, a veces no nos comprendemos, pero siempre hay una manera linda de solucionar las cosas y al final las dos nos entendemos porque somos mujeres, somos madre e hija y ella sabe el potencial que tengo”. Detrás de cada logro deportivo existen horas interminables de entrenamiento, agotamiento físico y sacrificios silenciosos que pocas personas logran ver. “Ustedes ven la medalla, pero no ven la agonía detrás de cada entrenamiento”, expresó Auxiliadora, entrenadora y mamá de Andrea. Más allá de las victorias, ambas coinciden en algo: el apoyo familiar puede cambiar la vida de una persona. “A veces uno como niño se deprime, se desmotiva y no sigue su deporte.

A veces tenemos tanto potencial, tanto por dar a Nicaragua, tanto por representar a Nicaragua, que el apoyo de un familiar, el apoyo de tu mamá, es muy importante porque eso te puede llevar a muchas cosas, la verdad”, expresó Andrea. Definitivamente, el amor de una madre también puede entrenar, corregir, exigir y formar campeones, sin nunca dejar de abrazar. El Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional, a través del Ministerio de Salud (MINSA), dará inicio a la construcción y equipamiento del Hospital Pueblo... El grupo europeo Aqua anunció oficialmente su separación definitiva tras casi 30 años de carrera artística.

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