Al más puro estilo Alejandro Valverde. La última vez que el Giro de Italia finalizaba en Andalo, 2016, 'El Bala' logró la victoria tras un ataque marca de la casa en los últimos metros. Hoy, Movistar Team, quiso ser protagonista y valiente y colocó a varios de sus corredores en la escapada buena del día, en una 17ª etapa con inicio en Cassano d'Adda y que finalizaba en Andalo tras 202 largos kilómetros que además han sido muy disputado casi de inicio. Juan Pedro López, Enric Mas o Einer Rubio formaron la avanzadilla de la formación telefónica dispuesta a pelear por la etapa.
De los tres, el elegido para la gloria fue el colombiano que luchó y bien por un triunfo final que se acabaría llevando el danés Michael Valgren, tras un ataque demoledor en el último kilómetro al que los supervivientes de la fuga no pudieron responder tras el esfuerzo realizado. Fue ésta una preciosa etapa made in Giro, en la que la lluvia torrencial también quiso ser protagonista y en la que hubo pelea hasta el último metro. Un día de media montaña con tres puertos puntuables y con el último de ellos, Andalo, situado a once kilómetros de meta. 8,3 kilómetros al 3,6% que la numerosa escapada inicial afrontaría rota del todo y en la que las cartas ya se iban a poner sobre la mesa. En los kilómetros de la verdad quedaron ya en cabeza sólo dos corredores, Rubio y Valgreen, seguidos de cerca por Arrieta, Vlasov, Caruso y Leknessund, seguidos a su vez por otro pequeño grupo con Narváez y a su rueda pegado Enric Mas. 'El Lagarto' hizo todo lo que pudo, pero no logró conectar con los ciclistas que lideraban la etapa.
Entre ellos iba a salir el gran triunfador del día. Rubio y Valgren dieron todo lo que tenían. El corredor de Movistar Team se dejó la piel y lo dio todo, sabía que su rival era más veloz al final, pero también tenía las piernas más castigadas al asumir buena parte de la marcha del dúo de cabeza. Arrieta llegó a enlazar con ellos a 2,3 kilómetros de meta, pero al final el corredor de UAE acusó el esfuerzo.
Producto del cansancio y del ímpetu del trío perseguidor, tras coronar el último repecho se formó en cabeza interesante quinteto, con Valgren, Lekneussund, Caruso, Vlasov y Rubio. Los dos kilómetros finales eran llanos y a falta de poco más de mil metros Valgren no se lo pensó y atacó. Acertó con el movimiento. Esos segundos de duda le valieron para acabar venciendo, por delante de su compatriota Leknessund y de un Caruso incombustible.
Movistar tuvo que conformarse con la quinta plaza, pero peleó bien la etapa y a destacar el octavo lugar de David de la Cruz. El veterano ciclista de Sabadell cada vez más cerca del top ten.