No solo las grandes marcas están sufriendo en esta era de incertidumbre y cambios. Toda la industria lo hace, incluyendo los proveedores, grandes y pequeños. La desaceleración en las ventas de turismos electrificados está obligando a reescribir los planes de negocio a marchas forzadas. La corporación alemana ZF Friedrichshafen, uno de los proveedores automovilísticos más grandes del mundo por volumen de facturación, ha decidido plantar cara a esta tormenta industrial blindando su capacidad industrial interna, a pesar de enfrentarse a un panorama financiero verdaderamente complejo tras el último ejercicio fiscal.
El consejo de dirección de la compañía ha culminado un exhaustivo proceso de auditoría interna denominado operativamente bajo el concepto de fabricar o comprar externos. La gran incógnita sobre la mesa era determinar si resultaba más rentable financieramente externalizar la adquisición de los componentes propulsores o mantener el control directo de las cadenas de montaje. La resolución final ha sido contundente: la multinacional mantendrá el desarrollo propio y la manufactura directa de sus esquemas de propulsión eléctrica, tal y como ha comunicado Mathias Miedreich, director ejecutivo de ZF. El control absoluto del motor y el inversor de corriente La decisión estratégica adoptada por la junta directiva se centra específicamente en preservar la soberanía sobre dos componentes mecánicos vitales del sistema motriz: el motor eléctrico principal y el inversor o convertidor de corriente.
Al mantener la producción dentro de sus propias instalaciones, el proveedor busca salvaguardar su conocimiento técnico acumulado, optimizar la integración entre las fases de ingeniería de diseño y el ensamblaje final, y mitigar drásticamente los riesgos geopolíticos asociados a la cadena de suministro global. Desde la perspectiva financiera, el contexto requiere de medidas de contención extremas. Con una facturación anual que rozó los 39.000 millones de euros, la compañía cerró el balance anual con un saldo negativo que superó los dos mil millones de euros de pérdidas. Esta coyuntura económica adversa está directamente ligada a una demanda de coches eléctricos en los mercados occidentales que se sitúa muy por debajo de los pronósticos iniciales de la industria, lo que satura las previsiones de amortización de las inversiones acometidas.
Reestructuración forzosa en las plantas de ensamblaje El mantenimiento de la producción propia no exime a las factorías de una profunda remodelación organizativa. El plan de viabilidad diseñado contempla un ajuste de la estructura laboral que afectará directamente a varios centros de trabajo en territorio germano. En concreto, las plantas especializadas ubicadas en las localidades de Schweinfurt y Auerbach verán recortados varios centenares de puestos de trabajo con el firme objetivo de reducir los costes operativos y corregir el desfase de competitividad frente a otros rivales del mercado. Este proceso de adelgazamiento laboral se encuadra dentro de un plan general de reestructuración que podría suponer la amortización de hasta 14.000 empleos en sus delegaciones de Alemania hacia el horizonte del año 2028.
Pese a la dureza del ajuste, la representación sindical de los trabajadores ha calificado la resolución como un logro importante, dado que la alternativa de adquirir los componentes en el exterior habría desencadenado un desmantelamiento industrial masivo e inmediato de las capacidades de desarrollo de ingeniería de la empresa. La hoja de ruta actual prioriza de forma absoluta la contención del gasto operativo y la generación de flujo de caja para afrontar el pago de las deudas financieras contraídas por el grupo, postergando la retribución de dividendos a sus accionistas locales. Para ZF, esta decisión implica mucho más que capacidad de producción. Los proveedores del sector que se queden rezagados en el ámbito de la propulsión eléctrica corren el riesgo de perder relaciones estratégicas con clientes clave a largo plazo, especialmente en un segmento que, a pesar de su debilidad actual, probablemente seguirá ganando importancia a medio plazo.