Adiós a las Smart TV de LG: la marca se reúne con otro fabricante para venderle su división

Adiós a las Smart TV de LG: la marca se reúne con otro fabricante para venderle su división

El mercado de las Smart TV podría estar cerca de pasar por un momento crítico. LG, una marca que lleva casi 60 años fabricando televisiones, está negociando su posible venta. La mala noticia para sus usuarios es que la empresa con la que están hablando no es precisamente una de las mejor consideradas. LG siempre ha estado por detrás de otras marcas como Samsung por mucho que hayan hecho todo lo posible para intentar superar a sus compatriotas.

En países como Japón, las Smart TV de LG se venden en todas las tiendas, pero las de Samsung, por ejemplo, no están disponibles. Incluso así, la cuota de mercado del fabricante coreano nunca ha sido espectacular. Ahora su historia podría llegar a su final. Primeras reuniones para la venta Aunque todavía no existe acuerdo o este no se ha confirmado públicamente, ha trascendido en el medio coreano EBN que LG ya se ha reunido con uno de sus rivales: Hisense.

El encuentro ha tenido lugar con la intención de comentar y analizar planes de reestructuración, entre los que se ha mencionado una posible venta completa de toda la división. Con décadas de trabajo a sus espaldas fabricando televisiones, LG habría visto que se encuentra al final de esta parte de su historia. En parte, no resulta sorprendente, puesto que durante los últimos años la marca cada vez ha ido quedando más rezagada respecto a sus rivales. LG tampoco ha demostrado entender lo que buscan sus clientes y ha continuado diseñando televisiones poco funcionales e intuitivas.

Sus mandos con sensor de movimiento, por ejemplo, se encuentran entre sus peores ideas. El encuentro con Hisense pone sobre la mesa el posible inicio del final de una etapa rodeada por polémica e intentos fallidos de superar a sus rivales. LG también abandonó tiempo atrás el mercado de los smartphones, demostrando que el fabricante no termina de encontrar su sitio. Según la información que ha trascendido en la prensa de Corea del Sur, habría dos motivos por los que LG estaría tomando la decisión de vender: los bajos ingresos y beneficios que están teniendo y la dura competencia que llega desde China.

No obstante, resulta paradójico que estén hablando con una de esas empresas chinas que están afectando al mercado con sus precios de guerrilla. LG viaja a Pekín para la reunión Los representantes de LG han sido los que han movido pieza en esta acción. Sus ejecutivos habrían viajado hasta Pekín para reunirse con los principales nombres de Hisense y hablar de la operación. Aunque ninguna de las dos empresas ha confirmado la información, desde EBN están muy seguros de los datos que están transmitiendo y de la difícil situación en la que está LG.

Para Hisense, la compra de LG tendría sentido desde el punto de vista comercial. La empresa china acumula críticas y ventas moderadas en el mercado, no siendo la marca más popular del momento. Sus problemas se multiplicaron cuando Sony anunció que pondría su división de televisiones Smart en manos de TCL, una de sus grandes rivales en China. Por ello, Hisense estaría intentando acortar distancias absorbiendo otra marca conocida para aumentar su cuota de mercado. ¿Qué significa esto para los usuarios?

Hoy por hoy, con esta información en las manos, comprar una Smart TV de LG no parece la mejor idea. Aunque es imaginable que darán soporte a todas sus televisiones hasta cumplir los plazos garantizados, queda claro que será siempre con el servicio mínimo. Por otro lado, que la alianza de LG sea con Hisense tampoco es motivo para descorchar el champán. En el caso de LG, la pregunta es saber qué van a hacer después de haber abandonado los móviles en 2021 y las televisiones, posiblemente, en 2027.

No obstante, la información que llega desde Corea es que han establecido una nueva hoja de ruta de una manera totalmente distinta. En vez de seguir fabricando hardware, LG se concentrará en el sistema operativo webOS y en el desarrollo de software para monitores, pantallas de coches y televisiones.