AIE: guerra en Medio Oriente redefine la estrategia energética global

AIE: guerra en Medio Oriente redefine la estrategia energética global

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) indicó que el conflicto en Medio Oriente está obligando a los países a replantear sus estrategias de abastecimiento y a recurrir a recursos propios para enfrentar la segunda gran crisis energética en cinco años. El director ejecutivo del organismo, Fatih Birol, sostuvo que el mundo atraviesa “la crisis de seguridad energética más grave” registrada hasta ahora y que este escenario “va a remodelar las estrategias de inversión a escala mundial”, en un proceso comparable a los cambios posteriores a las crisis petroleras de la década de 1970. Según Birol, ya se observa un esfuerzo creciente de países productores e importadores por diversificar rutas comerciales y fuentes de energía, lo que incluye nuevos oleoductos, infraestructura de suministro y un mayor uso de recursos nacionales. Las conclusiones forman parte de un informe publicado por la agencia, adscrita a la OCDE.

Más leídas Inversiones globales en ascenso La AIE estima que las inversiones energéticas mundiales alcanzarán 3,4 billones de dólares en 2026, ligeramente por encima del año anterior. De ese monto, 2,2 billones se destinarán a redes eléctricas, almacenamiento, combustibles de bajas emisiones, energía nuclear, renovables, eficiencia energética y electrificación. El organismo prevé además 1,2 billones de dólares en inversiones en petróleo, gas natural y carbón. Pese al aumento de los precios del crudo, la AIE anticipa que la inversión petrolera caerá por tercer año consecutivo en 2026 y se ubicará por debajo de los 500.000 millones de dólares.

La agencia atribuye esta tendencia a la incertidumbre sobre la duración del alza de precios provocada por el bloqueo del estrecho de Ormuz, los plazos de ejecución de proyectos y la contracción del mercado de plataformas marítimas. En contraste, las inversiones en gas natural podrían alcanzar 330.000 millones de dólares, su nivel más alto en diez años, impulsadas por nuevos proyectos de gas natural licuado (GNL), especialmente en Estados Unidos y Catar. La AIE señala que los países dependientes de importaciones de petróleo están orientándose hacia fuentes disponibles en su territorio, como renovables, energía nuclear y carbón, en un intento por reducir vulnerabilidades en un entorno de alta volatilidad. La tensión en la región continúa.

Estados Unidos derribó cuatro drones iraníes y bombardeó una instalación en el sur de Irán durante la madrugada del jueves. Teherán respondió atacando una base militar estadounidense, lo que mantiene la incertidumbre sobre la evolución del conflicto y su impacto en los mercados energéticos. Con información de AFP