“La voz de Europa debe alzarse muy alto, diciéndole a Israel que, si [los israelíes] quieren relacionarse con nosotros con normalidad, no pueden comportarse así”, ha destacado el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, en una conferencia de prensa llevada a cabo este jueves en la reunión de ministros del ramo en Chipre. Asimismo, ha advertido que la Unión Europea (UE) impulsará sanciones contra Israel, en concreto contra el ministro israelí de seguridad interna, Itamar Ben-Gvir, quien se encuentra en el centro de críticas por su comportamiento hacia los palestinos. Albares ha insistido en que la UE tiene que romper su acuerdo de asociación con Israel, algo que España lleva poniendo encima de la mesa muchos meses. “Europa no puede permitir violaciones del derecho internacional (...) las democracias en el mundo no violan el derecho internacional, no violan los derechos humanos”, ha agregado. En cuanto a las agresiones de Israel contra los palestinos en Gaza y Cisjordania, así como ataques en el sur del Líbano, ha señalado que “estamos muy preocupados por las noticias que insisten en que Israel piensa que la guerra es la única posibilidad y la única manera de relacionarse” con los otros pueblos en Asia Occidental.
De igual manera, ha tachado de “completamente inaceptable” la orden de Israel a los libaneses para que abandonen el sur del Líbano como una zona de guerra. “Es contrario al derecho internacional”, ha resaltado. “Israel debe aceptar que los otros países tienen exactamente el mismo derecho que Israel tiene, a tener su propio Estado y a tener un Estado en paz y seguridad. Israel tiene derecho a tener su Estado de manera pacífica y con seguridad, pero el pueblo palestino y el pueblo libanés tienen exactamente el mismo derecho”, ha recordado. En otra parte de su intervención, Albares ha puesto en relieve que “no hay solución militar” para la situación en el estrecho de Ormuz, afirmando que España y la UE deben alentar a las dos partes a negociar, a hacer un alto el fuego permanente, a detener los conflictos y a abrir el estrecho de Ormuz. Desde que comenzó los ataques estadounidense-israelí contra Irán el 28 de febrero, el Gobierno de España ha mantenido una postura de rechazo a la agresión estadounidense-israelí contra Irán, oponiéndose a involucrar a España en el conflicto.
También, ha calificado el conflicto como un “error colosal”, prohibiendo el uso de las bases de Rota y Morón para operaciones militares contra el suelo iraní. Recientemente, España ha instado a la UE a rescindir su acuerdo de asociación con Israel e imponer sanciones al régimen de Tel Aviv por sus agresiones en región. msr/hnb