Seat es una de las marcas más vendidas en España y sus cifras son muy buenas, pero en los últimos años su futuro se ha puesto en duda en más de una ocasión. La eliminación de modelos como el Tarraco ha reducido su gama y ha generado cierta preocupación, pero el CEO de la firma, Markus Haupt, ha querido aportar tranquilidad sobre su futuro. “No podemos imaginar nuestra empresa sin Seat. Seat es parte fundamental de nuestra historia y ha marcado un hito en España y otros países. Por eso, queremos dejar claro que seguimos invirtiendo en la marca Seat.
El año que viene tendremos versiones híbridas ligeras del Ibiza y el Arona, y ambos modelos siguen funcionando a un ritmo muy elevado”, explica en una entrevista reciente. Reducción de emisiones Los dos modelos de acceso son superventas en España, situación que debería potenciarse todavía más el año que viene con las anunciadas versiones MHEV. El problema es que a largo plazo quizá no sea un nivel de electrificación suficiente como para cumplir con la normativa. Haupt es consciente de ello, pero es un problema a medio plazo: “Cuando lleguemos a 2029 y 2030 y la normativa sobre emisiones de CO2 sea más estricta que hoy, sin duda llegará un momento en que tendremos que debatir cuál puede ser el futuro de esta marca”.
El peaje para conseguirlo pasa por los coches eléctricos, que por el momento Seat no tiene en sus filas y, para que eso cambie, habrá que ajustar los precios de una manera que por el momento no ven claro dentro de la compañía: “Para ello, probablemente todavía tengamos que trabajar en el coste de las plataformas de coches eléctricos, porque hoy sería muy difícil tener un Seat que sea rentable con los costes que tenemos. Algún día surgirá el debate sobre qué hacer con Seat. Pero, hasta entonces, tenemos una estrategia clara: seguir apostando por los modelos que ya tenemos”. Haupt comenta a Autocar que en el futuro quieren seguir contando con Seat junto a Cupra, ya que cada una es complementaria a la otra: “El posicionamiento de marca es completamente diferente, la base de clientes de ambas marcas también lo es y no podemos olvidarnos de los mercados internacionales, donde la electrificación aún no está tan desarrollada como en Europa.
Por eso estamos muy contentos. Forma parte de nuestra estrategia actual. No se trata de una simple coincidencia. Seguimos apostando firmemente por ambas marcas”.
Dos gamas de automóviles diferenciadas Es precisamente esa diferenciación en el posicionamiento de ambas firmas lo que imposibilita lo que se antoja como la opción más sencilla para que Seat tenga su propio eléctrico: darle una versión más barata del Raval. Haupt lo considera imposible: “Jamás haríamos eso, porque creo que debemos mantener ambas marcas diferenciadas. Raval siempre será un Cupra, y simplemente despojar a los coches Cupra de sus características y convertirlos en Seats no es, desde luego, la estrategia adecuada para nosotros. Creo que ambas marcas merecen tener su propia identidad y deben encontrar su propio camino.
Así que, sin duda, no veremos un Raval con el logo de Seat”. Y es que, aunque en sus comienzos Cupra adaptó a su estilo modelos de Seat, el objetivo ha sido separar cada vez más las gamas de ambas marcas: “En retrospectiva, creo que fue una jugada inteligente y aprovechamos una buena oportunidad con el León, pero parte de la estrategia de cara al futuro también consiste en tener una gama de productos completamente diferente para ambas marcas. Así que no creo que repitamos algo así. Fue una buena oportunidad, y la prueba es que el Cupra León está funcionando, y el Seat León también.
Hicimos un buen trabajo, pero ahora se trata de mantener la esencia de ambas marcas”.