El Gobierno de Irán condenó enérgicamente el reciente ataque militar ejecutado por Estados Unidos contra un objetivo cercano al aeropuerto de Bandar Abbas, una de las ciudades portuarias más importantes del país persa, ubicada en la estratégica zona del estrecho de Ormuz. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, calificó la ofensiva como una violación directa a la soberanía e integridad territorial de Irán; asegurando además que representa un incumplimiento del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. Leer También: “Hipócrita”: Criticas a la UE por no reaccionar al ataque contra recinto estudiantil en Rusia Según declaraciones oficiales, Teherán acusó a Washington de romper el alto el fuego vigente y de incrementar las tensiones en medio de los intentos diplomáticos para alcanzar acuerdos de estabilidad en la región. Baghaei también recordó que en los últimos días Estados Unidos ha realizado acciones militares contra objetivos relacionados con la navegación comercial en el golfo Pérsico y ataques aéreos en el sur de Irán.
Las autoridades iraníes advirtieron que el país tomará todas las medidas necesarias para defender su soberanía nacional y responderá a cualquier nueva agresión. Asimismo; exigieron al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas asumir responsabilidades ante las acciones militares estadounidenses. Irán condena ataque militar de Estados Unidos cerca de Bandar Abbas De acuerdo con reportes de la agencia Reuters; el Ejército de Estados Unidos bombardeó una instalación militar iraní que supuestamente representaba una amenaza para las fuerzas estadounidenses y el tráfico marítimo comercial en el estrecho de Ormuz; uno de los pasos marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo. Mientras tanto, medios iraníes reportaron que al menos tres explosiones se escucharon en Bandar Abbas durante la madrugada; provocando alarma entre la población y aumentando la preocupación internacional sobre una posible escalada del conflicto entre ambas naciones.
El nuevo incidente ocurre en un contexto de alta tensión en Medio Oriente; donde diferentes actores internacionales mantienen vigilancia ante cualquier deterioro de la situación que pueda afectar la estabilidad regional y el comercio marítimo global.