“Estamos buscando la liberación de todos los activos iraníes congelados por Estados Unidos, y este es el derecho legítimo de la nación iraní”, declaró el subsecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Baqeri Kani, en una entrevista con la agencia de noticias rusa RIA Novosti. Además, agregó que los activos congelados de Irán deben ser devueltos al país “en su totalidad e incondicionalmente”. Durante 47 años, Estados Unidos ha retenido miles de millones de dólares de riqueza legítima iraní: ingresos petroleros, reservas del banco central y activos comerciales, confiscados mediante órdenes ejecutivas ilegítimas y mantenidos a través de presión política. Irán califica de “desconectadas de la realidad” exigencias de EEUU En una entrevista con la agencia rusa de noticias RT, Baqeri Kani criticó a Estados Unidos por formular “exigencias excesivas” en las conversaciones con Irán, afirmando que ello demostraba que los funcionarios en Washington están “desconectados de la realidad”.
Además, señaló que EE.UU. está formulando demandas inaceptables durante las negociaciones, después de haber fracasado en derrotar militarmente a Irán durante la agresión estadounidense-israelí de febrero. “Irán, al igual que otros países independientes, cree en la paz mediante el diálogo y las negociaciones. Estados Unidos no cree en la paz a través de la diplomacia. Cree en la paz mediante la fuerza, la agresión y la barbarie”, destacó. El funcionario persa también responsabilizó a Washington de las tensiones actuales en la región Asia Occidental, reiterando que no existe “ningún problema” en las relaciones entre Irán y los países del Golfo Pérsico.
La presencia militar de Estados Unidos e Israel constituye un obstáculo para la paz en la región, puntualizó Baqeri Kani. En cuanto a la importancia del estrecho de Ormuz, aludió a su cierre por parte de Teherán y señaló que el conflicto demuestra que el estatus de esta vía marítima estratégica es vital para la seguridad nacional. Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra de agresión no provocada contra Irán el 28 de febrero. Asesinaron al líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y atacaron instalaciones nucleares, escuelas, hospitales e infraestructuras civiles.
Las Fuerzas Armadas de Irán respondieron con ataques de represalia en el marco de la operación ‘Verdadera Promesa 4’, lanzando cientos de misiles balísticos e hipersónicos, así como drones, contra bases militares estadounidenses en Asia Occidental y posiciones israelíes en los territorios ocupados. Irán también cerró el estrecho de Ormuz a los enemigos y a sus aliados tras la agresión no provocada dirigida contra la República Islámica. Comenzó a ejercer controles mucho más estrictos después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciara un bloqueo ilegal de buques y puertos iraníes. La República Islámica ha mantenido de forma constante que sus operaciones de represalia constituyen legítima defensa conforme al derecho internacional, al dirigirse únicamente contra activos militares estadounidenses e israelíes y evitar daños a infraestructuras civiles. arz/hnb