Bloomberg — El administrador de la NASA, Jared Isaacman, dijo que la agencia comenzará a construir una base lunar con alunizajes robóticos casi mensuales a partir de 2027, con astronautas que podrían vivir en la superficie lunar durante meses seguidos a principios de la década de 2030. Para cuando los astronautas de Artemis 4 aterricen en 2028, “ya tendrán parte de la infraestructura de la base lunar esperándoles”, dijo Isaacman el miércoles en una entrevista de Bloomberg Television. La NASA ha recurrido a Blue Origin y a otros contratistas para que suministren módulos de aterrizaje y vehículos exploradores como parte de una estrategia en tres fases para sentar las bases de las misiones tripuladas. El enfoque marca un retorno a la estrategia que la NASA utilizó durante los programas Mercury, Gemini y Apollo de la década de 1960, dijo Isaacman.
En lugar de fijar hoy los diseños de la infraestructura lunar, la agencia utilizará la oleada inicial de alunizajes para fundamentar las decisiones sobre qué hardware funciona mejor. El enfoque en esta fase será la “ciencia de la supervivencia”, dijo. La fase dos, que se extenderá hasta principios de la década de 2030, pasará a desplegar equipos más pesados y a prolongar las estancias de los astronautas de días a, potencialmente, semanas. La tercera fase prevé rotaciones de tripulación similares a las de la Estación Espacial Internacional, con astronautas que permanezcan en la Luna durante meses.
Isaacman dijo que la NASA está “extremadamente aventajada” en comparación con el programa lunar chino debido a sus asociaciones con Space Exploration Technologies Corp, Blue Origin y otros proveedores comerciales. La agencia anunció planes para invertir US$20.000 millones a lo largo de siete años en el esfuerzo de la base lunar. Ver más: La nueva carrera espacial despega: las mejores acciones para invertir “SpaceX es probablemente nuestra mayor empresa espacial comercial, sin lugar a dudas. Dependemos en gran medida de SpaceX para llevar y traer a nuestros astronautas a las estaciones espaciales internacionales”, añadió Isaacman.
Aunque expresó su confianza tanto en la Starship de SpaceX como en el módulo de aterrizaje Blue Moon de Blue Origin, Isaacman advirtió que la economía orbital “se ha sobrevalorado enormemente”, señalando que la NASA aún no puede identificar quién compraría el 50º módulo de aterrizaje lunar si no es el gobierno. Con la colaboración de Eric Johnson. Lea más en Bloomberg.com