Los Atlanta Hawks no han tenido la más mínima duda. Tras el buen final de campaña, cerrada al caer en playoffs por 4-2 ante los New York Knicks, en la franquicia de Georgia no solo han extendido el contrato de Onsi Saleh, sino que le han ascendido al puesto de presidente de operaciones de baloncesto. Uno de los puntos determinantes en esa decisión ha sido la salida de Trae Young y lo bien que se ha recompuesto el equipo tras ello. Ese movimiento, y la confianza en su capacidad de mando y liderazgo, han convencido a la propiedad. «Onsi posee una combinación excepcional de valiosas cualidades.
Tiene liderazgo y además una visión clara que posicionará a nuestra franquicia para competir por el campeonato. Es un comunicador talentoso y un excelente evaluador de talento, ampliamente respetado por sus colegas en la comunidad de la NBA. Ya ha demostrado un nivel de decisión y perspicacia que ha cambiado la trayectoria de nuestra organización, y estamos encantados de que lidere nuestras operaciones de baloncesto durante mucho tiempo», subraya Tony Ressler, principal propietario de la organización. Lo cierto es que los hechos hablan por sí solos.
Saleh quedó segundo en la votación para Ejecutivo del Año, siendo superado por el presidente de los Celtics, Brad Stevens. Los Philadelphia 76ers mostraron interés en hablar con Saleh para el puesto vacante de director de operaciones de baloncesto, pero los Hawks denegaron el permiso. A Saleh se le ve encantado en el proyecto de los Hawks. «Siento una enorme gratitud por la confianza y la colaboración que los Ressler me han demostrado desde mi primer día en Atlanta. Nos han proporcionado todos los recursos necesarios para que nuestra directiva continúe construyendo metódicamente nuestro programa hasta convertirlo en uno de los mejores de la NBA.
Es un honor liderar este equipo y me tomo muy en serio mi responsabilidad de cumplir con los aficionados de los Hawks. Estoy muy ilusionado con el futuro de nuestra franquicia», sentencia. (Fotografía de Dale Zanine-Imagn Images)